La presidenta aseguró que los gritos de “¡Fuera, fuera!” durante su visita a Colima estaban dirigidos a una manifestante y no a ella. La mujer señalada negó ser parte de la oposición y afirmó que protestaba contra la ampliación del Puerto de Manzanillo.
La presidenta Claudia Sheinbaum negó que los gritos de “¡Fuera, fuera!” que se escucharon durante su visita a Colima estuvieran dirigidos contra ella y aseguró que las consignas eran para una mujer que protestaba con un megáfono durante el acto correspondiente a su Segundo Informe de Gobierno.
Durante su conferencia matutina de este lunes, la mandataria explicó que alrededor de 10 personas se manifestaron durante el evento y que una de ellas mantuvo el megáfono prácticamente durante todo el acto.
Sheinbaum sostuvo que, como ocurre habitualmente ante este tipo de protestas, se ofreció atender a los inconformes al término del evento. Incluso, dijo, se consultó a los asistentes si querían que fueran recibidos en ese momento o posteriormente, y la mayoría optó por continuar con el acto.
“Le gritaron ‘fuera, fuera’ a la persona que seguía hablando con el megáfono, porque no dejaba realizar el evento”, afirmó la presidenta, quien calificó como una “tergiversación” la versión de que los abucheos habían sido dirigidos contra ella.
La presidenta también señaló que posteriormente habitantes de Colima identificaron a la mujer como Yerania Valencia, a quien atribuyó antecedentes como candidata de distintos partidos políticos y de haber participado en protestas similares.
La manifestante responde
Valencia rechazó categóricamente tener vínculos con el PRI o el PAN y negó ser una “infiltrada” política.
La mujer explicó que su protesta estaba relacionada con la ampliación del Puerto de Manzanillo y con las posibles afectaciones que, según los inconformes, tendría el proyecto sobre la Laguna de Cuyutlán y las actividades de las comunidades de la zona.
Aseguró que entre quienes acudieron a manifestarse había pescadores, salineros y trabajadores, y cuestionó que cualquier oposición a un proyecto gubernamental sea atribuida automáticamente a intereses partidistas.
“No somos infiltrados, somos pueblo”, sostuvo Valencia al defender la protesta.
El episodio ocurrió en medio de un acto que también registró abucheos contra la gobernadora de Colima, Indira Vizcaíno, y momentos de tensión por las interrupciones.
Sheinbaum insistió en que su gobierno respeta la libertad de expresión, pero pidió que las manifestaciones se realicen respetando el desarrollo de los actos públicos.
La polémica quedó así centrada en una pregunta que continúa generando debate en redes sociales: ¿los gritos de “¡Fuera, fuera!” fueron realmente dirigidos a la manifestante o a la presidenta? Las versiones de Sheinbaum y de la mujer del megáfono son diametralmente opuestas.







