Iván Archivaldo y Jesús Alfredo Guzmán Salazar, identificados como los principales líderes de la facción de Los Chapitos del Cártel de Sinaloa, estarían sosteniendo conversaciones con autoridades de Estados Unidos para analizar una posible entrega negociada, en medio de la presión judicial que enfrentan y de la colaboración que mantienen sus hermanos Ovidio y Joaquín Guzmán López con fiscales estadounidenses.
De acuerdo con información publicada por Los Angeles Times, los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán habrían iniciado contactos con autoridades norteamericanas desde hace aproximadamente un año, según revelaron fuentes cercanas a las investigaciones federales.
El reporte señala que las conversaciones habrían avanzado conforme se desarrollaron los procesos judiciales contra Ovidio Guzmán López y Joaquín Guzmán López, quienes actualmente colaboran con el gobierno estadounidense tras haber sido detenidos y extraditados.
La fuente citada por el diario estadounidense indica que, Iván Archivaldo y Jesús Alfredo esperaban conocer el desenlace de esos casos antes de tomar una decisión definitiva sobre su situación legal.
La posible negociación ocurre además en un contexto de nuevas acusaciones emitidas en Estados Unidos contra personajes vinculados presuntamente al Cártel de Sinaloa, entre ellos el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, así como señalamientos relacionados con presuntos nexos entre organizaciones criminales mexicanas y el denominado Cártel de los Soles en Venezuela.
Según el periodista Keegan Hamilton, autor del reportaje de Los Angeles Times, las autoridades norteamericanas consideran que ambos líderes de Los Chapitos continúan siendo piezas centrales dentro de las operaciones de narcotráfico del Cártel de Sinaloa.
Desde 2023, el Departamento de Estado y el Departamento de Justicia de Estados Unidos mantienen una recompensa de 10 millones de dólares por información que permita la captura de cada uno de los hermanos Guzmán Salazar.
La situación de los hermanos se encuentra ligada también al caso de Ismael “El Mayo” Zambada, quien fue detenido el 25 de julio de 2024 junto con Joaquín Guzmán López.
Durante una audiencia judicial realizada en diciembre de 2025, Joaquín Guzmán López aceptó su culpabilidad en cargos de narcotráfico y lavado de dinero, además de reconocer su participación en el secuestro y traslado de Zambada hacia territorio estadounidense.
Las investigaciones estadounidenses sostienen que la entrega de El Mayo habría formado parte de una estrategia de Joaquín Guzmán López para obtener beneficios procesales y demostrar disposición para colaborar con fiscales federales.
Aunque autoridades estadounidenses han señalado públicamente que no existió una recompensa por dicha operación, el hecho detonó una fractura interna en el Cártel de Sinaloa.
Desde septiembre de 2024, la organización criminal mantiene una confrontación entre las facciones de Los Chapitos y Los Mayos, encabezada esta última por Ismael Zambada Sicairos, hijo de El Mayo.
La disputa ha generado una ola de violencia en Sinaloa, marcada por asesinatos, secuestros, desapariciones y ataques armados en distintos municipios de la entidad.
Mientras tanto, los procesos judiciales de Ovidio y Joaquín Guzmán López continúan desarrollándose en cortes estadounidenses.
La sentencia de Ovidio Guzmán, conocido como “El Ratón”, está prevista para el 27 de julio de 2026, mientras que la próxima audiencia de Joaquín Guzmán López fue programada para el 2 de junio del mismo año.
Analistas consideran que el resultado de ambos casos podría influir directamente en cualquier eventual acuerdo que busquen alcanzar Iván Archivaldo y Jesús Alfredo con las autoridades de Estados Unidos. (Mas).






