Un oficio atribuido a la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) y a la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AMEXCID) reveló la autorización de recursos por 588 millones de pesos para la segunda fase del programa “Sembrando Vida” en Cuba, situación que ha generado críticas por el uso de fondos públicos mexicanos en proyectos fuera del país mientras persisten carencias en distintos sectores nacionales.
El documento, difundido en redes sociales, señala que el Banco Nacional de Comercio Exterior (Bancomext), como fiduciario del Fondo de Infraestructura para Países de Mesoamérica y el Caribe, aprobó la entrega de 588 millones de pesos para la continuidad del programa denominado “Sembrando Vida” en la República de Cuba. La información fue atribuida a documentos oficiales de la SRE y la AMEXCID.
El oficio fechado el 31 de marzo de 2026 indica además una solicitud de pago por un millón 479 mil 600 pesos a favor de la empresa Dragon Charge, S.A. de C.V., correspondiente a facturas relacionadas con el mismo proyecto internacional. En el texto se establece que los recursos serían transferidos mediante instrucciones de pago autorizadas por funcionarios de la AMEXCID.
La difusión del documento provocó cuestionamientos sobre las prioridades del gobierno federal encabezado por Claudia Sheinbaum, debido a que diversos sectores sociales han denunciado rezagos en hospitales, falta de medicamentos, inseguridad y deficiencias en infraestructura educativa y servicios públicos dentro del territorio nacional.
El programa “Sembrando Vida” fue implementado originalmente en México como una estrategia de apoyo al campo y reforestación mediante apoyos económicos directos a campesinos.
Posteriormente, la administración federal impulsó su expansión hacia países de Centroamérica y el Caribe bajo el argumento de atender las causas estructurales de la migración y fortalecer la cooperación regional.

Las críticas aumentaron debido al contexto político y económico que enfrenta Cuba, donde organismos internacionales y opositores han señalado restricciones políticas y crisis económica persistente.
Para sectores opositores en México, la asignación de recursos públicos hacia la isla representa un respaldo indirecto al régimen cubano mientras millones de mexicanos enfrentan problemas económicos y sociales.
El tema cobró aún más relevancia luego de que medios internacionales reportaran un incremento en los vuelos de inteligencia militar de Estados Unidos cerca de territorio cubano.
Según información difundida por CNN con base en datos de FlightRadar24, desde febrero la Armada y la Fuerza Aérea estadounidense habrían realizado al menos 25 vuelos de vigilancia alrededor de la isla utilizando aeronaves especializadas y drones de reconocimiento.
De acuerdo con el reporte, entre las aeronaves utilizadas destacan los aviones P-8A Poseidon, el RC-135V Rivet Joint y drones MQ-4C Triton, equipos diseñados para operaciones de vigilancia e inteligencia. Los sobrevuelos se concentraron principalmente cerca de La Habana y Santiago de Cuba, algunos a menos de 64 kilómetros de la costa cubana.
La cadena estadounidense señaló que el incremento de estas operaciones coincide con un endurecimiento del discurso del presidente Donald Trump hacia el gobierno cubano, incluyendo nuevas sanciones y medidas de presión económica.
Analistas consideran que la presencia constante de aeronaves de reconocimiento podría interpretarse como un mensaje político y militar hacia La Habana.
Hasta el momento, ni la Secretaría de Relaciones Exteriores ni la AMEXCID han emitido una postura pública detallada sobre las críticas generadas por el financiamiento del programa en Cuba ni sobre el contenido del oficio difundido. Tampoco se ha informado oficialmente si existirán mecanismos adicionales de transparencia para conocer el destino y aplicación de los recursos destinados al proyecto internacional. (Mas).






