Testigo fiel
Por: Jesús Torres
El «rochamoyazo» prendió alertas en la 4T
El sorpresivo regreso de Rubén Rocha Moya a la gubernatura de Sinaloa, tras 112 días de licencia, colocó nuevamente al mandatario en el centro de la discusión política nacional y encendió las alarmas al interior de la llamada Cuarta Transformación.
Rocha Moya, quien poco después volvió a separarse del cargo de forma indefinida, generó un escenario de tensión en Morena y puso sobre la mesa las posibles implicaciones electorales de su maniobra, particularmente en la antesala de los comicios intermedios de 2027.
Una encuesta de Massive Caller, levantada justo antes de que el gobernador solicitara su nueva licencia, mostró un panorama poco favorable para el partido guinda.
La encuestadora planteó a nivel nacional: ¿Está usted de acuerdo o en desacuerdo con que Rubén Rocha Moya haya regresado como gobernador de Sinaloa?. El 60.1 % de los consultados manifestó estar en desacuerdo, frente a un 22.2 % que dijo respaldarlo. El 17.7 % restante no supo qué responder.
La segunda pregunta resulta aún más delicada: ¿Considera usted que Rubén Rocha Moya regresó a la gubernatura para recuperar el fuero y protegerse ante una posible orden de aprehensión?. El 55.3 % respondió afirmativamente, el 22.1 % dijo que no y el resto no expresó una postura.
Sin embargo, el tercer cuestionamiento es, quizás, el que mayor preocupación debería generar en la dirigencia de Morena por sus repercusiones en las urnas. A la pregunta de si tras estos hechos se inclinarían por seguir votando por Morena o por la oposición, el 37.9 % afirmó que mantendría su apoyo al oficialismo, mientras que el 45.8 % optaría por la oposición. Un 10.4 % consideró que estos acontecimientos no influirán en su decisión y el 5.9 % no supo contestar.
Los números plantean una brecha adversa de 7.9 puntos en contra de Morena. Este escenario desfavorable, sumado al costo político para la 4T y a las implicaciones en la relación bilateral con Estados Unidos, pudo terminar por presionar al mandatario sinaloense para dar marcha atrás.
Su efímero paso de apenas 34 horas en el cargo tras el primer permiso deja latente la incógnita sobre ¿qué ocurrió en ese lapso para que decidiera solicitar licencia nuevamente? La respuesta permanece por ahora en el terreno de la especulación, pero en el ámbito político, el llamado «rochamoyazo» ya proyecta una clara señal de advertencia rumbo a 2027.







