Las labores de búsqueda y rescate continúan en Venezuela tras el doble terremoto de magnitudes 7.2 y 7.5 registrado el pasado 24 de junio, mientras las autoridades mantienen el despliegue de personal especializado entre los escombros en el estado La Guaira, la entidad con mayores afectaciones por la emergencia.
De acuerdo con la cobertura especial de Infobae, el más reciente balance oficial elevó a mil 450 el número de personas fallecidas, además de reportar más de 3 mil heridos y miles de familias afectadas por los sismos, que también ocasionaron severos daños en infraestructura pública y privada.
El presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez, informó que más de 30 mil funcionarios, entre bomberos, policías, militares, médicos, paramédicos y psicólogos, participan en las tareas de atención y rescate.
Asimismo, indicó que más de 73 mil familias han recibido algún tipo de asistencia dentro del operativo de emergencia implementado por el Gobierno.
La Guaira permanece bajo declaratoria de zona de desastre y control militar debido a la magnitud de los daños.
Paralelamente, la presidenta interina, Delcy Rodríguez, anunció la creación de una comisión encargada de inspeccionar las viviendas afectadas para determinar cuáles podrán ser habitadas nuevamente una vez concluidas las evaluaciones estructurales.
Cinco días después de la tragedia, las operaciones de rescate continúan reforzadas con maquinaria pesada y brigadas internacionales especializadas.
Equipos procedentes de diversos países colaboran en la localización de sobrevivientes, mientras las autoridades reconocen que el paso del tiempo reduce las probabilidades de encontrar personas con vida entre los escombros.
Durante este lunes persistieron las réplicas del movimiento telúrico. La Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas (Funvisis) reportó un sismo de magnitud 4.2 con epicentro a 10 kilómetros al este de La Guaira, mientras que el Servicio Geológico de Estados Unidos estimó la magnitud del evento en 4.6.
La respuesta internacional también se mantiene activa. Países Bajos envió desde Curazao un buque con alimentos, agua potable, una planta potabilizadora, un helicóptero y embarcaciones rápidas para apoyar la distribución de ayuda humanitaria en las comunidades donde la infraestructura resultó dañada.
Las autoridades venezolanas informaron además que rescatistas de países como Argentina, México, Colombia, Chile, España, Italia, Estados Unidos, República Dominicana, Ecuador, Suiza y El Salvador participan en las labores de búsqueda, junto con miles de voluntarios locales que apoyan las tareas de asistencia a la población damnificada.
De manera paralela, organismos internacionales estiman que millones de personas podrían resentir los efectos de la emergencia.
Las evaluaciones preliminares reportan cientos de edificios colapsados o con daños estructurales, afectaciones en hospitales, centros comerciales y viviendas, además de pérdidas económicas que ascienden a miles de millones de dólares.
Las autoridades mantienen el llamado a la población para permanecer atenta ante nuevas réplicas y facilitar el trabajo de los equipos de emergencia, mientras continúan las labores de rescate y la atención humanitaria en las zonas más afectadas por uno de los desastres naturales de mayor impacto registrados en Venezuela durante los últimos años. (Mas).







