Las sanciones del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, a través de la Oficina de Control de Activos Extranjeros, contra casinos en Tamaulipas por presuntos vínculos con el crimen organizado, comenzaron a escalar más allá del ámbito financiero y alcanzan a una red empresarial en México ligada a Humberto Bermúdez Requena.
De acuerdo con el medio Latinus, dentro del entramado corporativo que opera centros de apuestas aparece la empresa Controladora de Inversiones y Promociones del Sureste S.A. de C.V., vinculada al empresario.
Humberto Bermúdez es hermano de Hernán Bermúdez Requena, conocido como “el Comandante H”, quien se desempeñó como secretario de Seguridad en Tabasco durante la administración de Adán Augusto López Hernández y actualmente se encuentra recluido en el penal federal del Altiplano por los delitos de peculado, nexos con el crimen organizado y desaparición forzada.
Las sanciones estadounidenses incluyen a dos establecimientos: Casino Centenario y Diamante Casino, ambos operados por Comercializadora y Arrendadora de México S.A. de C.V. (CAMSA).
De acuerdo con las autoridades de Estados Unidos, el Casino Centenario, ubicado en Nuevo Laredo, habría sido utilizado para almacenar drogas como fentanilo y cocaína, además de servir como centro de lavado de dinero e incluso como punto de intimidación.
Por su parte, el Diamante Casino, en Tampico, fue incluido en la lista negra por su relación directa con la misma red operativa.
El caso revela un esquema más amplio que opera bajo permisos otorgados por la Secretaría de Gobernación, a través de la permisionaria Operadora de Coincidencias Numéricas.
Este modelo agrupa cerca de 30 centros de apuestas en el país, operados por distintos actores bajo una misma autorización federal concedida en 2017 con vigencia de 12 años.
La red no se limita a establecimientos físicos. Plataformas de apuestas en línea como CrownCity y CityBets, también vinculadas a Bermúdez Requena, se encuentran actualmente suspendidas por orden de la Secretaría de Gobernación. (Político MX).






