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Campeche, ¿una elección pactada?

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Testigo fiel
Por: Jesús Torres
Campeche, ¿una elección pactada?

Lo que empieza a perfilarse en Campeche rumbo a la elección de 2027 bien podría tratarse del resultado de un entendimiento político cuidadosamente construido desde el centro del poder entre Morena y Movimiento Ciudadano (MC).

La más reciente medición de Polls.mx encendió las alertas tras darse a conocer que por primera vez, el partido naranja aparece al frente en la carrera por la gubernatura con 39.4% de las preferencias, superando a Morena, que se ubica en 35.9%.

Más allá de la fotografía del momento, lo verdaderamente relevante es la tendencia que sugiere un desplazamiento del partido gobernante en favor de una fuerza que, hasta hace poco, parecía marginal en el estado.

En paralelo, PAN y PRI, prácticamente desaparecen del escenario campechano con cifras que los relegan a la irrelevancia electoral.

Ni siquiera los aliados tradicionales de Morena, como el PVEM y el PT, aportan lo suficiente para inclinar la balanza. En otras palabras, el tablero se ha simplificado a un duelo electoral entre Morena y MC.

La pregunta obligada es ¿cómo podría explicase este tipo de viraje en la antesala de las elecciones?

Una posible respuesta podría encontrarse en la reciente arena legislativa de San Lázaro.

El respaldo que diputados emecistas le dieron al llamado “Plan B” electoral impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum no pasó para nada desapercibido.

No se trató de un gesto menor ni de una coincidencia ideológica con el guinda. Fue, en los hechos, una contribución clave para legitimar una reforma altamente controvertida, otorgándole al partido oficial un barniz de pluralidad.

Ese movimiento político tuvo un costo ante la opinión pública pero también pudo haber tenido un beneficio.

De ahí la hipótesis que hoy cobra fuerza en los círculos políticos que hablan del ascenso de MC en Campeche, el cual no sería únicamente producto de una inercia electoral, sino de un posible acuerdo político de alto nivel.

Un intercambio implícito en el que el respaldo legislativo se traduce en condiciones favorables en el terreno electoral.

El mote de “Fosforena”, como aquí se dijo en este espacio, refleja una percepción creciente de que la línea que separa a MC y Morena se ha vuelto más difusa, al menos en ciertos momentos clave.

Si este escenario se confirma, Campeche podría convertirse en el laboratorio de una nueva lógica política, una en la que la competencia electoral convive con acuerdos estratégicos entre actores aparentemente enfrentados.

Una especie de “oposición funcional” que, sin romper con el oficialismo, encuentra espacios para crecer y consolidarse.

Por ahora, todo se mueve en el terreno de las señales y las interpretaciones. Sin embargo, si Movimiento Ciudadano continúa ampliando su ventaja conforme se acerquen los tiempos electorales, la sospecha de un acuerdo dejará de ser una simple especulación.