Heraclio Guerrero Martínez, alias “Tío Lako”, identificado como líder regional del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), logró evadir el operativo desplegado este miércoles por fuerzas federales en Michoacán para intentar su captura.
Las acciones derivaron en enfrentamientos, narcobloqueos, quema de vehículos y una amplia movilización de corporaciones de seguridad en diferentes regiones del estado.
De acuerdo con información de Infobae, fuentes federales confirmaron que el objetivo principal no aparece entre las personas detenidas durante el despliegue, aunque las autoridades consiguieron capturar al menos a nueve presuntos integrantes de la célula criminal vinculada con Guerrero Martínez.
Durante las acciones también se registró un enfrentamiento cuyo saldo preliminar fue de cinco civiles abatidos.
Aunque circuló una versión atribuida al periodista especializado en crimen organizado Luis Chaparro en el sentido de que el Tío Lako habría muerto durante la operación, esa información no fue confirmada por las autoridades ni por las fuentes consultadas por el medio. Los datos disponibles apuntaban a que el presunto jefe criminal no figuraba entre los detenidos ni existía confirmación oficial de su fallecimiento.

El operativo provocó una reacción violenta desde las primeras horas de este miércoles 19 de agosto, cuando fueron reportados bloqueos carreteros y vehículos incendiados en distintos puntos de Michoacán.
Automovilistas difundieron imágenes y videos de unidades en llamas sobre las vialidades, mientras corporaciones estatales y federales iniciaron acciones para recuperar las carreteras y evitar que las afectaciones se extendieran.
El C5 de Michoacán reportó bloqueos en más de 20 puntos del estado y señaló que al menos ocho de ellos habían sido liberados durante el transcurso de las operaciones.
La Secretaría de Seguridad Pública estatal movilizó elementos de la Guardia Civil para atender los incidentes y apoyar en el restablecimiento del tránsito en las zonas donde integrantes de grupos delictivos utilizaron vehículos para cerrar caminos.
Entre las regiones más afectadas estuvieron La Piedad y Ecuandureo, donde se reportaron cierres en las carreteras La Piedad-Ecuandureo, La Piedad-Vista Hermosa, La Piedad-Numarán y La Piedad-Carapan. También hubo afectaciones en puntos como La Esperanza, el Libramiento Martí Mercado, Estación Patty, Quiringüícharo y accesos a Ecuandureo, además de otros tramos carreteros que conectan comunidades de esa zona.
En la región de Zamora se registraron cierres sobre la carretera Zamora-Ecuandureo, en El Sauz; Zamora-La Barca, a la altura de El Pochote; el camino entre El Pochote y Ario de Rayón; la carretera libre Zamora-Ixtlán y diferentes puntos de la ciudad. En Chilchota también se documentaron afectaciones sobre la vía Zamora-Carapan y en las inmediaciones de Tanaquillo y Los Nogales.
Los incidentes se extendieron a otros municipios, entre ellos Coeneo, Zacapu, Tangancícuaro y Purépero, donde fueron colocados obstáculos o incendiados vehículos en carreteras estatales y federales.
La magnitud de los bloqueos obligó a mantener presencia de distintas corporaciones con el objetivo de impedir nuevas interrupciones y recuperar la movilidad en las vías de comunicación.
El gobernador Alfredo Ramírez Bedolla sostuvo que los bloqueos fueron una reacción a las detenciones efectuadas por las autoridades durante el operativo e informó además que fuerzas de seguridad de Michoacán, en coordinación con la Secretaría de la Defensa Nacional y la Guardia Nacional, reforzaron las acciones en Zamora, La Piedad y Pátzcuaro para restablecer la circulación y contener los hechos violentos.
La Secretaría de Seguridad Pública estatal aseguró que mantendría los despliegues en las zonas afectadas y señaló: “Desde el primer momento mantenemos presencia y despliegues operativos para liberar las vialidades, mantener el orden y garantizar la seguridad de la población”.
Las autoridades continuaron con recorridos y acciones de vigilancia mientras eran retirados los vehículos utilizados para obstruir carreteras.
La violencia generada por la operación también provocó medidas preventivas en Jalisco. El gobernador Pablo Lemus Navarro informó del reforzamiento de la seguridad en los límites con Michoacán mediante la presencia de policías estatales y elementos del Ejército Mexicano, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana y la Guardia Nacional, ante la posibilidad de que integrantes de organizaciones criminales intentaran desplazarse hacia esa entidad.
Lemus señaló que no se habían presentado incidentes relacionados con el operativo dentro de territorio jalisciense y difundió el mensaje: “Hasta el momento no se ha registrado ningún incidente en nuestro territorio, pero seguimos atentos ante cualquier eventualidad. Seguiremos informando”.
La presidenta Claudia Sheinbaum también confirmó durante su conferencia matutina que los bloqueos registrados en Michoacán estaban relacionados con una operación de las Fuerzas Armadas encaminada a detener a un objetivo prioritario. Sin embargo, los datos conocidos posteriormente indicaron que Heraclio Guerrero Martínez consiguió eludir el despliegue, mientras varios presuntos miembros de su estructura fueron capturados.
El Tío Lako ha sido señalado como uno de los personajes relevantes dentro de la estructura regional del CJNG y como una figura cercana a Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”.
Guerrero Martínez llegó a ser considerado entre los posibles sucesores dentro de la organización criminal después de la muerte de Oseguera Cervantes en un operativo realizado en Tapalpa, Jalisco, en febrero pasado.
La familia de Guerrero Martínez ha sido relacionada durante décadas con actividades delictivas y episodios de violencia en la región de Zamora. Entre los hechos que le han sido atribuidos se encuentra su posible responsabilidad en una emboscada contra elementos de la Guardia Civil. Su hijo, Rubén Guerrero Valadez, alias “R1”, murió en el mismo operativo en el que fue abatido “El Mencho”, de acuerdo con los antecedentes citados.
El despliegue de este miércoles debilitó parte de la estructura atribuida al jefe regional mediante las detenciones realizadas, pero no consiguió el objetivo central de asegurar al Tío Lako. Su ausencia entre los detenidos mantuvo abierta la operación de búsqueda, mientras las autoridades concentraban esfuerzos en recuperar las carreteras, contener las reacciones de grupos armados y restablecer las condiciones de seguridad en las regiones afectadas. (Mas).







