Un incendio de gran magnitud consumió decenas de camiones repartidores en el Centro de Distribución (CeDis) de PepsiCo México, ubicado en Matamoros, Tamaulipas, sin que se registraran personas lesionadas o fallecidas. La Fiscalía General de Justicia del Estado mantiene abierta una investigación para determinar las causas del siniestro.
De acuerdo con información de Infobae, PepsiCo México descartó que el incendio estuviera precedido por amenazas o intentos de extorsión, luego de que en redes sociales y algunos medios locales circularan versiones que vinculaban el hecho con presuntos actos del crimen organizado relacionados con el cobro de piso.
La empresa señaló, mediante un comunicado, que no ha identificado antecedentes de amenazas que expliquen el origen del incendio y reiteró que colaborará con las autoridades ministeriales para esclarecer si el fuego fue provocado o derivó de una falla eléctrica, mecánica u otro factor.
El siniestro ocurrió durante la madrugada y afectó principalmente el área de estacionamiento y bodegas del centro de distribución, donde el fuego destruyó entre 40 y 57 camiones repartidores de la marca Sabritas, de acuerdo con los reportes disponibles. Las unidades quedaron prácticamente calcinadas.
Los cuerpos de emergencia lograron evitar que las llamas alcanzaran la bodega principal de la empresa. En las labores participaron elementos del Heroico Cuerpo de Bomberos de Matamoros, así como personal de la Secretaría de Marina, la Secretaría de la Defensa Nacional, la Guardia Estatal, corporaciones de seguridad municipal, la Junta de Aguas y Drenaje y grupos de apoyo voluntario.
El presidente municipal de Matamoros, Alberto Granados Fávila, informó que el incendio fue controlado alrededor de las 03:23 horas gracias al trabajo coordinado de las distintas dependencias. Posteriormente, los bomberos continuaron con labores de remoción de escombros y enfriamiento para evitar una posible reactivación del fuego.
Tras el incendio surgieron versiones que atribuían el hecho a una represalia del crimen organizado por un supuesto rechazo de la empresa a pagar extorsiones. La falta de información oficial durante las primeras horas favoreció la difusión de esa hipótesis, la cual fue rechazada por PepsiCo al asegurar que no existen elementos que la respalden.
Las especulaciones también generaron preocupación entre trabajadores y habitantes de Matamoros ante la posibilidad de que la empresa suspendiera sus operaciones en la ciudad. Sin embargo, el alcalde afirmó que PepsiCo continuará operando en el municipio y descartó un eventual cierre del centro de distribución.
De manera adicional, habitantes y observadores locales reportaron la llegada de nuevas unidades relacionadas con la empresa en los días posteriores al incendio, lo que fue interpretado como un indicio del proceso de reposición de la flota afectada y de la continuidad de sus operaciones en la región, aunque ese movimiento no ha sido confirmado oficialmente por la compañía.
La Fiscalía General de Justicia de Tamaulipas no ha dado a conocer el resultado de las investigaciones ni ha determinado la causa oficial del incendio. Las indagatorias continúan para establecer el origen del fuego y, en caso de existir responsabilidad, identificar a las personas involucradas. (Mas).






