El periodista estadounidense, Jon Lee Anderson, consideró que el siguiente paso de la política de Estados Unidos hacia América Latina podría incluir acciones militares directas contra distintos países bajo el argumento de combatir el narcotráfico, escenario que, según expuso, genera cuestionamientos sobre el respeto a la soberanía nacional.
De acuerdo con la una entrevista publicada por la BBC Mundo con el periodista, Anderson sostuvo que América Latina atraviesa un periodo de incertidumbre derivado de las decisiones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y señaló que varios gobiernos de la región buscan mantener una relación favorable con Washington.
Las declaraciones del periodista se produjeron después de que Trump afirmara en un discurso ante Naciones Unidas que Estados Unidos utilizará su capacidad militar para garantizar sus intereses nacionales en la región. Como ejemplo, el mandatario mencionó la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro, ocurrida el 3 de enero, según el texto de la entrevista.
Anderson señaló que la presión estadounidense no se limita a los países latinoamericanos y mencionó también a Canadá. A su juicio, la política de Washington está influyendo en la manera en que otros dirigentes del continente establecen sus relaciones con Estados Unidos.
Sobre Cuba, el periodista descartó anticipar una ruptura del sistema político de la isla, aunque reconoció que atraviesa una etapa de fuertes dificultades económicas. Señaló que los cubanos han enfrentado periodos prolongados de privaciones, como ocurrió durante el llamado Periodo Especial posterior al colapso de la Unión Soviética.
Anderson también sostuvo que la situación actual de Cuba está marcada por restricciones y presiones económicas de Estados Unidos, mientras el gobierno cubano enfrenta limitaciones de recursos. De acuerdo con su análisis, las dificultades afectan el suministro de alimentos, combustible y otros recursos necesarios para el funcionamiento de la economía.
El periodista explicó que Raúl Castro, de 95 años, continúa teniendo influencia dentro del sistema político cubano, mientras Miguel Díaz-Canel ocupa la Presidencia. Consideró que una eventual desaparición de Raúl Castro podría modificar el equilibrio político de la isla al desaparecer la última figura histórica de la Revolución Cubana perteneciente a la familia Castro.
Respecto a las negociaciones entre representantes estadounidenses y Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto de Raúl Castro, Anderson señaló que existió un canal de comunicación con emisarios de Washington, incluido el secretario de Estado Marco Rubio. Sin embargo, afirmó que el proceso perdió fuerza debido a la oposición de sectores políticos cubano-estadounidenses y de grupos más conservadores dentro del gobierno cubano.
El periodista también fue consultado sobre la posibilidad de que Nicolás Maduro colabore con las autoridades estadounidenses a cambio de beneficios judiciales. Anderson dijo que no contaba con información que confirmara esa posibilidad y comparó hipotéticamente el escenario con el caso del exlíder panameño Manuel Noriega, quien fue detenido por Estados Unidos en 1989.
En su análisis sobre América Latina, Anderson afirmó que la política de Trump está teniendo efectos en los gobiernos de la región y expresó preocupación por la posibilidad de que Washington emprenda operaciones militares directas en distintos países bajo el argumento de combatir el narcotráfico.
También cuestionó la situación de los movimientos progresistas latinoamericanos y atribuyó parte de sus dificultades a la falta de construcción de alternativas políticas socialdemócratas y a su respaldo histórico a dirigentes como Daniel Ortega, los Castro, Nicolás Maduro y, anteriormente, Hugo Chávez.
El periodista mencionó como ejemplos de una izquierda más pragmática a los expresidentes Luiz Inácio Lula da Silva, de Brasil, y José Mujica, de Uruguay. También hizo referencia a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y a los mandatarios Gabriel Boric, de Chile, y Gustavo Petro, de Colombia, al analizar las distintas expresiones políticas de la izquierda latinoamericana.
Anderson concluyó que actualmente no identifica en América Latina, Brasil, México o Estados Unidos un movimiento de izquierda liberal y democrática que esté consolidado como una corriente política cohesionada. En contraste, señaló que el movimiento MAGA asociado con Trump ha logrado articular una identidad política reconocible dentro de la derecha estadounidense. (Mas).







