El Gobierno de México analiza alternativas para reanudar el suministro de combustibles a Cuba mediante mecanismos comerciales, confirmó la presidenta Claudia Sheinbaum, quien señaló que su administración mantiene desde hace tiempo la búsqueda de opciones que permitan restablecer ese intercambio energético pese a las restricciones impuestas por Estados Unidos a la isla.
De acuerdo con información publicada por Animal Político, la mandataria explicó durante su conferencia matutina que una de las posibilidades contempla la participación de empresas privadas que cuenten con los permisos necesarios para comercializar combustibles con Cuba.
Precisó que el tema no representa una nueva iniciativa, sino que forma parte de un trabajo que se ha desarrollado desde hace varios meses.
Sheinbaum indicó que el objetivo es concretar una relación comercial y no una acción de carácter humanitario. En ese sentido, destacó que existen expectativas de que las operaciones puedan retomarse en el corto plazo, siempre bajo esquemas legales que permitan la participación de empresas autorizadas para realizar exportaciones de combustibles hacia la nación caribeña.
La presidenta también consideró que las recientes medidas económicas impulsadas por el gobierno cubano podrían abrir nuevas oportunidades para fortalecer los vínculos comerciales entre empresarios de ambos países. Según explicó, las reformas aprobadas en la isla buscan ampliar la participación privada en la economía y generar mayores espacios para la inversión.
México suspendió el envío de petróleo a Cuba a principios de este año, en un contexto marcado por las tensiones entre Estados Unidos y gobiernos aliados de La Habana, particularmente Venezuela. Antes de esa interrupción, México se había consolidado como uno de los principales abastecedores de crudo para la isla, desplazando incluso a Venezuela como su principal proveedor energético.
La situación se complicó aún más para el gobierno cubano el pasado 29 de marzo, cuando el presidente estadounidense Donald Trump firmó una orden ejecutiva para imponer aranceles a los países que comercialicen petróleo con Cuba. La medida generó incertidumbre sobre la continuidad de diversos acuerdos energéticos y aumentó la presión económica sobre la isla.
Ante ese escenario, el gobierno mexicano optó por mantener el apoyo mediante el envío de ayuda humanitaria. Durante los últimos meses, embarcaciones mexicanas han transportado alimentos, productos de higiene personal y otros insumos destinados a atender necesidades de la población cubana afectada por las dificultades económicas y los problemas de abastecimiento.
Sheinbaum reiteró que ese respaldo humanitario continuará independientemente de las decisiones que se adopten respecto al comercio de combustibles. La mandataria sostuvo que México mantiene una postura de solidaridad con el pueblo cubano y seguirá colaborando dentro de los márgenes permitidos por la legislación nacional e internacional.
Mientras tanto, la situación económica de Cuba continúa siendo uno de los principales desafíos para el gobierno encabezado por Miguel Díaz-Canel. La administración cubana ha reconocido que enfrenta una crisis profunda derivada de la escasez de divisas, problemas energéticos, baja producción interna y limitaciones para acceder a financiamiento externo.
En respuesta a estas dificultades, las autoridades cubanas han comenzado a implementar una serie de reformas orientadas a flexibilizar algunos sectores de la economía. Entre las medidas anunciadas se encuentran una mayor apertura a la inversión privada, incentivos para atraer capital de cubanos residentes en el extranjero y una reducción gradual del peso del Estado en determinadas actividades económicas.
Paralelamente, el gobierno estadounidense ha dejado entrever la posibilidad de desarrollar una nueva estrategia hacia Cuba. El pasado 19 de junio, Donald Trump señaló que su administración analiza distintos escenarios para la isla y sugirió que podrían explorarse enfoques similares a los aplicados en otros países de la región, aunque sin ofrecer detalles específicos sobre posibles acciones futuras.
En este contexto, la eventual reanudación del comercio de combustibles entre México y Cuba se perfila como un tema de relevancia económica y diplomática para ambos países. La decisión final dependerá de la viabilidad de los mecanismos comerciales en análisis, así como de las condiciones internacionales que rodean la relación entre La Habana, Washington y sus principales socios energéticos. (Mas).







