Testigo fiel
Por: Jesús Torres
IEPCT, rehén del adancismo
Con un árbitro electoral atrapado por las disputas políticas y los señalamientos de influencia del adancismo, arrancó ayer formalmente el proceso electoral 2026-2027 en Tabasco, en el que se renovarán las alcaldías y diputaciones locales.
Al menos cuatro consejeros del Instituto Electoral y de Participación Ciudadana de Tabasco (IEPCT), identificados políticamente con el consejero del Instituto Nacional Electoral (INE), Jorge Montaño Ventura, a quien se vincula con el senador morenista Adán Augusto López Hernández, echaron abajo el nombramiento de la titular de la Secretaría Ejecutiva del organismo.
Se trata de los mismos consejeros que el pasado 15 de septiembre solicitaron la renuncia de Jorge Zavala Frías a ese cargo, luego de que compartiera en su estado de WhatsApp un video relacionado con un aspirante a la alcaldía de Centro.
Los consejeros en cuestión son Ángela Guadalupe Araujo Segura, Ruth Lizette Toledo Peral, Monserrat Martínez Beaurregard y Hernán González Sala, quienes, de acuerdo con señalamientos, mantienen cercanía con Montaño Ventura.
Ayer, con cuatro votos en contra y tres a favor, el Consejo Estatal del IEPCT rechazó la propuesta para designar a Dina María Gómez Hernández como titular de la Secretaría Ejecutiva.
No se trata de un cargo menor, por el contrario, es una posición clave para el funcionamiento administrativo y operativo del organismo, responsable de organizar los procesos electorales locales.
Ya en tres ocasiones, los cuatro consejeros habían retirado del orden del día la propuesta para designar a la persona titular de la Secretaría Ejecutiva, argumentando la falta de consenso.
Ante esta situación, el Tribunal Electoral de Tabasco dictó una medida cautelar relacionada con el procedimiento de designación, luego de que la presidenta del IEPCT, Elizabeth Nava Gutiérrez, impugnara lo que consideró una afectación a sus atribuciones.
¿Qué sigue? La presidenta del organismo electoral deberá presentar una nueva propuesta dentro de un plazo correspondiente de 30 días. El reto será encontrar un perfil que reúna las condiciones necesarias para obtener el respaldo de la mayoría de los consejeros.
Este episodio, lejos de disipar las dudas sobre la conducción interna del árbitro electoral, abre un frente de incertidumbre justo al inicio del proceso rumbo a 2027.
La sola disputa por la Secretaría Ejecutiva pone al descubierto las diferencias dentro del Consejo Estatal y deja interrogantes sobre los intereses políticos que podrían estar detrás del control de un organismo cuya función principal es garantizar elecciones confiables, transparentes e imparciales.







