Inicio Testigo Fiel Alí, rumbo a otra derrota

Alí, rumbo a otra derrota

15
0

Testigo fiel
Por: Jesús Torres
Alí, rumbo a otra derrota

Su salida de Morena no sólo dejó al expriista Jesús Alí de la Torre sin partido, sino también sin aliados, obligándolo a refugiarse en la organización Somos México, un proyecto que aún carece de registro formal como partido político y, por ende, de estructura real de competencia.

La indiferencia que recibió de parte de fuerzas como el PVEM, el PT e incluso Movimiento Ciudadano, que no lo invitaron a sumarse a sus filas no es de mera casualidad, sobre Alí de la Torre, quien en otros tiempos fuera protagonista de la escena estatal y municipal, pesan la deslealtad y la traición.

Hoy, sin el respaldo de una maquinaria partidista sólida, el camino de Chucho Alí hacia la alcaldía de Centro en 2027 luce más como una aspiración testimonial que como una candidatura viable.

En 2012 fue derrotado por el expriista Arturo Núñez Jiménez, y en 2018 volvió a caer, esta vez frente al morenista Adán Augusto López Hernández.

Dos derrotas al hilo en contextos distintos, pero con un mismo resultado, la incapacidad de consolidar una base electoral suficiente con todo y que presume cargar una estructura en el municipio de Centro.

En esta ocasión el escenario es aún más adverso para Alí de la Torre. La hegemonía de Morena en Tabasco y en buena medida a nivel nacional ha reducido el margen de maniobra de cualquier oposición, particularmente de proyectos emergentes como Somos México.

La propia voz de su dirigente nacional, Guadalupe Acosta Naranjo lo confirmó ayer durante su visita a Tabasco cuando dijo ante medios de comunicación que competir contra Morena en 2027 será una tarea cuesta arriba incluso para partidos con mayor estructura como el PAN o el PRI.

En ese sentido, resulta inevitable cuestionar la viabilidad del proyecto político de Chucho Alí rumbo a las elecciones del próximo año.

Su nombramiento como coordinador de enlaces y alianzas en la entidad parece más un gesto simbólico de la organización que dirige Acosta Naranjo que una plataforma real de lanzamiento.

La pregunta de fondo es si él mismo dimensiona el tamaño del desafío o si, por el contrario, se encamina a sumar una derrota más a su historial como político.