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Adán, el siguiente objetivo de EU: ‘Es la cabeza del huachicol fiscal’, asegura el periodista Jesús Lemus

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Adán Augusto López Hernández aparece como el principal objetivo político dentro de las investigaciones que, de acuerdo con el periodista Jesús Lemus Barajas, se siguen en Estados Unidos por una presunta red de huachicol fiscal.

Dicha red habría operado desde el poder y supuestamente alcanza al menos a 26 personajes, entre funcionarios, gobernadores, legisladores, empresarios, operadores políticos y figuras ligadas al contrabando de combustible, entre ellos Roberto Blanco Cantú, “El Señor de los Buques”, a quien ubicó como pieza clave de conexión con empresarios, aduanas, mandos navales y grupos del narcotráfico.

En entrevista con Político MX, el periodista sostuvo que el senador de Morena y exsecretario de Gobernación sería el personaje central de las indagatorias radicadas en Texas, y afirmó que Washington podría reclamarlo ante la justicia norteamericana.

“Adán Augusto López Hernández, el senador de la República, que fue coordinador de la bancada de Morena, yo creo que es, con base en la investigación de Estados Unidos, el próximo que va a ser reclamado por el gobierno norteamericano”, afirmó.

El periodista hizo una distinción clave para entender la tormenta que viene para la 4T.

Mientras que el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, representa el vínculo con el narcotráfico, el caso de Adán Augusto lo clasifica como una estructura compleja de delincuencia organizada y corrupción sistémica.

Adán Augusto López, senador de Morena, durante la sesión ordinaria de la Cámara de Senadores

Foto: Cuartoscuro

“Andrés Manuel se cubrió muy bien y dejó toda la responsabilidad a su hermano Adán Augusto López Hernández, por ende, en la teoría del delito que estamos viendo, sería sin lugar a duda la cabeza principal”, dijo.

El periodista sostuvo que el caso de Adán Augusto no debe leerse igual que otros expedientes relacionados con narcotráfico, sino como un caso de crimen organizado vinculado al huachicol fiscal.

“Hay que marcar dos líneas. ¿Por qué Adán Augusto y por qué Rocha Moya? El caso de Rubén Rocha Moya creo que es el caso más importante de narcotráfico dentro del gobierno de la Cuarta Transformación. En cambio, el caso Adán Augusto es el caso más importante de crimen organizado. Son dos cosas, por supuesto, distintas en esa variable”, explicó.

Sostiene que las dos líneas podrían cruzarse en algunos puntos, pero en la investigación sobre huachicol fiscal el nombre que encabeza la estructura es el de Adán Augusto.

La lista de los 26: Gobernadores y Mario Delgado bajo la mira

Al enlistar a los personajes que, según sus investigaciones, estarían bajo la mira de Estados Unidos, Lemus mencionó a Mario Delgado, Alfonso Romo, Alfonso Durazo, Alfredo Ramírez Bedolla, Indira Vizcaíno, Marina del Pilar, José Ramón Gómez Leal, Olga Sosa y Erasmo González.

Mario Delgado, titular de la SEP

Foto: Cuartoscuro

“Mario Delgado es la cabeza principal después de Romo y después de Adán Augusto, porque él fue el que se agenciaba parte de los recursos que dejaba el huachicol y él era el que a su libre albedrío distribuía fondos para financiar campañas de gobernadores o de campañas de senadores o de diputados y hasta de presidentes municipales”, señaló.

El mapa de implicados trazado por Lemus revela un “quién es quién” de los gobernadores de la 4T bajo sospecha. La lista la encabezan Durazo y Ramírez Bedolla, a quienes el periodista vincula tanto con el mercado ilícito de combustible como con la estructura criminal que rodea a Rocha Moya. El asedio judicial estadounidense alcanzaría también a la zona del Pacífico y el Norte, mencionando como piezas centrales de la investigación a Indira Vizcaíno y Marina del Pilar, las mandatarias de Colima y Baja California que, en palabras del investigador, aparecen hoy como “cabezas visibles” del expediente.

Tamaulipas y la conexión con empresarios del huachicol

En el tablero de la justicia estadounidense, Tamaulipas aparece como el puerto de entrada y salida de la operación.

Lemus identifica a tres figuras políticas como los pilares de este esquema en la entidad: los senadores Olga Sosa Ruiz y José Ramón Gómez Leal, junto al alcalde de Ciudad Madero, Erasmo González. Es precisamente el edil de Madero quien es señalado como el presunto líder de una robusta red empresarial que operaba en complicidad con Roberto Blanco Cantú, “El Señor de los Buques”.

Esta estructura empresarial, que servía de engranaje para el contrabando de combustible, involucra a una docena de nombres que ya figuran en las indagatorias de Texas. Entre los operadores y empresarios identificados se encuentran José Isabel Murguía, Osbel Tudón Rojas, Eduardo Ángeles Rosales, Ramiro Rocha, Ricardo Ayol y Hernán Guillermo.

A ellos se suman figuras operativas como Anuar González, José Ramírez, José René Tijerina, Gustavo de Jesús Guillén y Héctor Manuel Portales, además del agente aduanal Benito Abad Pérez, pieza clave para el movimiento de buques y pipas en la frontera. Según Lemus, este complejo entramado de intereses privados y poder local es el que finalmente reportaba a la cabeza de la estructura: el exsecretario de Gobernación, Adán Augusto López.

Erasmo González Robledo es el actual Presidente Municipal de Ciudad Madero, Tamaulipas,

Foto: Redes

Roberto Blanco Cantú, pieza de conexión con marinos, aduanas y cárteles

Lemus señaló al ahora prófugo de la justicia Roberto Blanco Cantú, “el Señor de los Buques”, como un operador clave para conectar la presunta red de huachicol fiscal con mandos navales, operaciones aduaneras, Adán Augusto López Hernández y grupos del narcotráfico.

“Roberto Blanco Cantú es clave para establecer justamente la participación primero de los marinos, que tanta protección; segundo, la operación de las aduanas; tercero, el acercamiento con Adán Augusto López Hernández; pero sobre todo, Roberto Blanco Cantú es una pieza clave que acerca al huachicol con los grupos del narcotráfico, por ejemplo, en este caso con el Cártel del Noreste”, afirmó.

Roberto Blanco Cantú, alias ‘El Señor de los Buques’

Foto: Red social X

El periodista dijo que Blanco Cantú habría operado una red de empresas fantasma para blanquear dinero del narcotráfico y posteriormente del huachicol.

“Fue un operador importantísimo dentro del Cártel del Noreste que ayudaba también a blanquear dinero a través de una red de empresas fantasma y esas empresas que lo mismo lavaban dinero del narcotráfico, en un momento determinado comienzan a lavar dinero derivado del huachicol”, señaló.

El periodista comparó el posible alcance del caso con los expedientes contra altos funcionarios mexicanos procesados o detenidos en Estados Unidos.

“Estamos volviendo a los tiempos de García Luna cuando fue un secretario de Seguridad Pública, estamos volviendo al tiempo del general Salvador Cienfuegos Cepeda cuando fue un secretario de la Defensa Nacional. Ahora van por un secretario de Gobernación, que es justamente Adán Augusto López Hernández, justamente para demostrar la hipótesis del presidente Donald Trump de que México sigue en el bolsillo de los narcotraficantes”, sostuvo.

No es un asunto de soberanía nacional

Lemus rechazó tajantemente que las indagatorias de Texas constituyan una injerencia extranjera.

De acuerdo con el periodista, el discurso oficial intenta “meter ruido” para proteger a figuras clave del sistema. “Aquí no se trata de patriotismo, sino de que el que la hizo, la tiene que pagar”, sentenció.

En su análisis, el periodista subrayó que los intereses criminales no forman parte de la soberanía nacional y que el Estado mexicano comete un error al asumir la defensa de personajes señalados por Washington como signos de inestabilidad binacional.

“Estados Unidos está haciendo lo que le corresponde en legítima defensa, yendo a la captura de aquellos que son un signo de inestabilidad para su gobierno”, dijo.

Lemus agregó que, a su juicio, México no debe asumir la defensa de delincuentes bajo el argumento de soberanía.

“Eso no tiene nada que ver con la dignidad nacional ni tiene que ver nada con la patria mexicana. En México no tenemos que normalizar el discurso de los narcotraficantes y que los delincuentes, incluso aquellos de cuello blanco, son parte de nuestra soberanía nacional. Es otra cosa. Son dos cosas muy aparte, aunque nos quieran meter el ruido”, señaló. (Político MX).