María Felicia Jiménez Lavié otorgó el perdón a su esposo, el exdirector de Petróleos Mexicanos (Pemex), Víctor Rodríguez Padilla, dentro del proceso penal que enfrenta por presunta violencia familiar y violencia vicaria.
No obstante, la autoridad judicial aclaró que la investigación continuará debido a que ambos delitos se persiguen de oficio.
De acuerdo con información publicada por Infobae, durante la audiencia celebrada este 13 de julio trascendió que la víctima no acudió a ratificar la denuncia presentada contra el exfuncionario y envió un escrito a la jueza del caso en el que manifestó su voluntad de otorgarle el perdón.
De manera extraoficial, el medio informó que este elemento fue considerado para que el proceso continúe únicamente por el delito de violencia familiar, sin que fuera vinculado por violencia vicaria.
La jueza estatal Consuelo Adriana Correa Ortiz, quien conoce del caso y que el pasado 8 de julio impuso la medida de prisión preventiva al exdirector de Pemex, informó que recibió un escrito fechado el 10 de julio en el que María Felicia Jiménez expresa su intención de detener el proceso penal en contra de su esposo y solicita el cese de las investigaciones derivadas de los hechos denunciados.
Sin embargo, la impartidora de justicia precisó que, aunque la denunciante decidió otorgar el perdón, ello no extingue la acción penal debido a que los delitos de violencia familiar y violencia vicaria son perseguidos de oficio por el Estado. Al cierre de la audiencia todavía se analizaban las medidas cautelares que deberá cumplir Rodríguez Padilla durante el desarrollo del proceso.
En el documento enviado al juzgado, María Felicia Jiménez señaló que su prioridad es preservar la estabilidad y el bienestar de su familia. Asimismo, manifestó que no tenía disposición para comparecer a ratificar la denuncia durante la audiencia programada para este lunes.
La investigación comenzó el pasado 26 de junio, después de que Jiménez difundiera en su canal de YouTube videos captados por cámaras de seguridad instaladas en el domicilio que compartía con Rodríguez Padilla, ubicado en el municipio de Emiliano Zapata, Morelos. De acuerdo con las imágenes, los hechos ocurrieron el 3 de marzo de 2026.
Según el material difundido, el exdirector de Pemex presuntamente sujetó del cuello a su esposa, la golpeó en repetidas ocasiones y la jaló del cabello frente al hijo menor de edad de ambos. En las grabaciones también se observa que la víctima intentó mantener activa la cámara de seguridad mientras el exfuncionario trataba de retirarla, al tiempo que el menor buscaba alejarse del lugar.
Posteriormente, María Felicia Jiménez declaró en entrevistas con diversos medios de comunicación que las agresiones físicas, psicológicas y económicas habrían comenzado en 2022 y se intensificaron cuando Rodríguez Padilla asumió la dirección general de Pemex.
A raíz de la denuncia pública se iniciaron dos carpetas de investigación, una en la Fiscalía General del Estado de Morelos y otra ante el Ministerio Público de la Ciudad de México.
Como parte de las actuaciones ministeriales, la Fiscalía de Morelos otorgó medidas de protección a favor de la víctima desde el 28 de junio, mediante las instancias especializadas de atención a mujeres. Paralelamente, el caso generó reacciones por parte de autoridades federales y organismos relacionados con la protección de los derechos de las mujeres.
La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó públicamente que no habría trato preferencial para ningún servidor público involucrado en actos de violencia de género y pidió que se aplique todo el peso de la ley.
Tras la difusión del caso, el gobierno federal también canceló el nombramiento de Víctor Rodríguez Padilla como coordinador del Instituto Nacional de Electricidad y Energías Limpias, cargo que estaba próximo a asumir. Mientras tanto, el exdirector de Pemex continúa sujeto al proceso penal que se sigue en su contra en el estado de Morelos por el presunto delito de violencia familiar. (Mas).







