Inicio Testigo Fiel Entre la cancha y la calle

Entre la cancha y la calle

26
0

Testigo fiel
Por: Jesús Torres
Entre la cancha y la calle

Lo único rescatable del arranque de la Copa del Mundo 2026 fue la victoria de México sobre Sudáfrica por 2-0.

Incluso el técnico de la selección mexicana, Javier Aguirre, consideró que el marcador se quedó corto.

Según el «Vasco», las 16 llegadas generadas por el conjunto azteca daban para un contundente 4-0.

Fuera del resultado, la inauguración estuvo lejos de la fiesta que los organizadores prometieron.

Mientras dentro de la cancha rodaba el balón, en los alrededores del estadio se vivía un ambiente de tensión marcado por enfrentamientos y protestas.

Al menos cuatro fotógrafos y periodistas fueron agredidos presuntamente por elementos policiacos durante las manifestaciones registradas en las inmediaciones del Estadio Ciudad de México.

La jornada comenzó aún más sombría cuando, desde temprana hora, trascendió el asesinato de un reportero en un ataque armado ocurrido durante la madrugada en Poza Rica, Veracruz.

Como si eso no bastara, el Fan Fest organizado en el Zócalo de la Ciudad de México tuvo la ausencia notable de la presidenta Claudia Sheinbaum.

Las protestas de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) obligaron a la mandataria a modificar su agenda y trasladarse al Deportivo Hermanos Galeana, en la alcaldía Gustavo A. Madero, para presenciar el encuentro inaugural.

Y para completar el panorama, en vísperas de la máxima fiesta del futbol, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a lanzar un mensaje de presión hacia México.

Advirtió que estaría dispuesto a no renovar el T-MEC con México y Canadá bajo el argumento de que su país no necesita comercialmente a ninguno de sus socios.

Además, reiteró su intención de combatir a los cárteles mexicanos incluso mediante operaciones terrestres, una postura que ya había adelantado en ocasiones anteriores.

Así, el Mundial arrancó sin la presencia de los principales líderes de los países anfitriones y bajo un clima político y social cargado de tensiones y desencuentros.

La buena noticia, al menos dentro de la cancha, es que México rompió la histórica maldición de perder su partido inaugural en una Copa del Mundo y comenzó el torneo con una victoria que le devuelve la ilusión a la afición mexicana.