La dirigente de Morena en Chihuahua, Brighite Granados, confirmó que el Gobierno de Estados Unidos le canceló la visa cuando intentó cruzar la frontera, en un hecho que se suma a otros casos recientes relacionados con figuras del partido oficialista mexicano.
De acuerdo con información publicada por Animal Político, Granados explicó en conferencia de prensa que la revocación del documento migratorio se le notificó el viernes 29 de mayo, alrededor de las 19:00 horas, cuando acudió a un puerto de entrada hacia Estados Unidos como lo había hecho de manera habitual durante años.
La líder morenista relató que, al llegar al punto fronterizo, las autoridades estadounidenses le indicaron que debía pasar a una segunda revisión. Ya dentro de las oficinas migratorias, dijo, se le informó que su visa sería cancelada por una presunta infracción de tránsito ocurrida hace aproximadamente una década en Nuevo México.
Granados afirmó que le resultó extraño que ese antecedente fuera utilizado ahora como argumento, debido a que hace dos años renovó su visa y durante el proceso de entrevista consular no se le hizo ninguna observación relacionada con ese caso.
La dirigente estatal aseguró que durante toda su vida ha transitado de manera regular entre México y Estados Unidos, además de que tiene familiares en el país vecino. Sostuvo que, más allá de infracciones de tránsito, nunca ha tenido problemas legales en territorio mexicano ni estadounidense.
Aunque dijo respetar las decisiones migratorias adoptadas por otro país dentro de sus facultades, Granados también señaló que no puede ignorar el contexto político actual, particularmente frente a quienes mantienen una postura crítica hacia el gobierno estatal y sus vínculos con intereses extranjeros.
El caso ocurre mientras se han difundido versiones sobre investigaciones de Estados Unidos contra políticos de Morena, entre ellos los gobernadores Alfonso Durazo, de Sonora, y Américo Villarreal, de Tamaulipas, quienes han negado los señalamientos relacionados con supuestas indagatorias y cancelaciones de visas.
Estas versiones se suman a las acusaciones del Departamento de Justicia estadounidense contra funcionarios y exfuncionarios de Sinaloa, incluido el gobernador con licencia Rubén Rocha Moya, por presuntos vínculos con el Cártel del Pacífico.
Ese contexto ha colocado bajo tensión la relación entre México y Estados Unidos, así como el debate interno sobre el impacto político de estas medidas contra integrantes del partido gobernante. (Mas).







