El aumento en los precios internacionales del petróleo impactará directamente en la economía mexicana al elevar los costos para empresas y familias, advirtió el economista en jefe del Banco Mundial para América Latina y el Caribe, William Maloney, quien señaló que el país resentirá este “shock” energético en distintos sectores.
El especialista explicó que el encarecimiento del crudo, derivado de tensiones internacionales, se traducirá en mayores precios en bienes y servicios, debido a que el petróleo es un insumo clave para toda la economía global.
“El shock del petróleo va a aumentarle los costos a los negocios y para las familias”, indicó Maloney, al advertir que este fenómeno también elevará los costos de manufactura en México y podría generar efectos inflacionarios de largo plazo.
El economista detalló que, aunque México podría beneficiarse parcialmente por la subida del crudo, actualmente no es un exportador neto, por lo que el impacto predominante será negativo para consumidores y sectores productivos.
Además, alertó que un posible repunte inflacionario global complicaría la reducción de tasas de interés por parte de bancos centrales como la Reserva Federal de Estados Unidos, lo que encarecería el financiamiento y afectaría tanto a gobiernos como a empresas.
En el análisis del Banco Mundial, también se destacó que la incertidumbre comercial, especialmente en torno al Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), ha frenado la inversión y debilitado las expectativas económicas del país.
Maloney subrayó que esta incertidumbre, sumada a factores internos como la inseguridad, rezagos en infraestructura y desafíos en la formación de capital humano, ha complicado el aprovechamiento de la relocalización industrial o “nearshoring” frente a competidores como Vietnam.
El organismo internacional prevé que México registre un crecimiento económico de 1.3% en 2026 y 1.7% en 2027, cifras por debajo de las estimaciones oficiales, en un contexto regional marcado por bajo dinamismo económico y volatilidad.
Finalmente, el especialista destacó que, pese a estos retos, América Latina –incluido México– mantiene una ventaja en su matriz energética relativamente más limpia, lo que podría representar una oportunidad estratégica frente a otras regiones del mundo en el mediano plazo. (Mas).






