Ya con la presión mediática encima, la Suprema Corte, presidida por Hugo Aguilar Ortiz, divulgó un comunicado que dice que la adquisición se dio “con el objetivo de garantizar condiciones adecuadas de seguridad y protección de la integridad personal de quienes desempeñan funciones de alta responsabilidad institucional”.
La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), dice el comunicado, tomó la decisión de renovar la flotilla vehicular asignada a ministras y ministros, mediante la adquisición de nueve unidades.
“Esta determinación contó con opiniones técnicas emitidas por autoridades federales, concluyéndose que las unidades en uso ya no cumplían con los estándares adecuados de seguridad, por lo que su continuidad comprometía su operación”.
La adquisición de los nuevos vehículos, señala el máximo tribunal, responde a criterios de prevención, seguridad institucional y no a consideraciones discrecionales.
“La Suprema Corte de Justicia de la Nación informa que dicha renovación se realizó en estricto apego a la normatividad interna vigente emitida en 2019, la cual establece que este tipo de vehículos, por motivos de seguridad y por el servicio que prestan, deben renovarse periódicamente -cada cuatro años o antes, cuando las condiciones del automotor no sean seguras- para garantizar condiciones adecuadas de operación y seguridad”.
Aseguran que, con el propósito de no generar un gasto mayor para la institución, “esta adquisición se llevó a cabo de manera paralela al proceso de desincorporación de un parque vehicular mayor al adquirido”.
(emeequis).






