“Que Venezuela sea casa de oración, casa de respeto, casa de encuentro. Que limpiemos el corazón del odio, de la división y del egoísmo, y abramos paso al perdón, a la reconciliación y a la paz”, dijo Maduro en una carta firmada junto a su esposa, Cilia Flores, también detenida en Nueva York, y publicada en la cuenta del diputado Nicolás Maduro Guerra, hijo del líder chavista.
“Que haya unión nacional, reencuentro entre todos y todas, reconciliación sincera y paz con justicia para nuestra patria”, pidieron Maduro y Flores, en un texto con numerosas citas bíblicas.
El sábado, Maduro publicó un texto en su cuenta de X en el que afirmó que están “bien, firmes, serenos y en oración permanente”.
Maduro y Flores están acusados en EE.UU. de delitos de narcotráfico y armas, cargos que ambos rechazan. Se declararon inocentes en su primera audiencia judicial en Nueva York, el 5 de enero.
“En este Domingo de Ramos, Cilia y yo les hablamos con serenidad, con fe y con el corazón puesto en Cristo. (…) Aun en la prueba, este no puede ser un día de desesperanza, sino de confianza en Dios, de firmeza espiritual y de esperanza”, señala el texto.
Durante su segunda audiencia, realizada este jueves, los abogados de Maduro y Flores insistieron en su moción para que se desestime el caso. El juez Alvin Hellerstein rechazó la solicitud y se comprometió a pronunciarse pronto sobre si el Gobierno de Venezuela puede o no pagar los gastos de representación legal de la pareja. (CNN).







