Restos óseos de al menos 11 personas fueron localizados en una fosa clandestina en el municipio de Ixtlahuacán, en la zona metropolitana de Guadalajara, Jalisco, tras labores realizadas por colectivos de búsqueda de personas desaparecidas, informó la Fiscalía del Estado.
La vicefiscal de Personas Desaparecidas, Blanca Trujillo, detalló que se han encontrado restos óseos respecto a 11 víctimas, aunque no se descarta que la cifra pueda aumentar conforme avancen los trabajos periciales.
La funcionaria agregó que, de manera paralela, la fiscalía analiza doce bolsas con restos humanos localizadas en el municipio de Tlajomulco, también en el área metropolitana, y precisó que en ambos casos los restos corresponden a hechos de larga data.
El hallazgo se suma a una serie de descubrimientos recientes en la entidad, considerada una de las más afectadas por la violencia vinculada al crimen organizado en México, donde la localización de fosas clandestinas se ha vuelto recurrente en distintos municipios.
Jalisco, que será una de las sedes del Mundial de Fútbol 2026, albergará partidos en Guadalajara, mientras autoridades federales han anunciado operativos de seguridad en conjunto con fuerzas estatales para garantizar condiciones durante el evento internacional.
A nivel nacional, México acumula más de 130 mil personas desaparecidas, en su mayoría registradas en las últimas dos décadas, en un contexto de violencia persistente relacionada con actividades del narcotráfico.
En meses recientes, la Fiscalía estatal ha reportado otros hallazgos relevantes, como la recuperación de cuerpos en fosas clandestinas en municipios como Zapopan, donde se han localizado decenas de restos humanos en diferentes operativos.
De acuerdo con la Vicefiscalía en Personas Desaparecidas, entre diciembre de 2018 y marzo de 2026 se han identificado al menos 235 sitios de inhumación clandestinos en Jalisco, lo que refleja la magnitud del fenómeno en la entidad.
La difusión de un informe del Comité contra la Desaparición Forzada de la ONU generó una polémica con el gobierno mexicano, luego de que el organismo advirtiera posibles desapariciones generalizadas o sistemáticas y planteara escalar el caso a instancias internacionales. La administración federal rechazó el documento al calificarlo de tendencioso y con datos incompletos. (Mas).






