Un nuevo hallazgo de restos humanos en una fosa clandestina fue reportado en Tlajomulco de Zúñiga, Jalisco, mientras a nivel federal persiste la postura de no reconocer una crisis de desapariciones en el país.
De acuerdo con información difundida por el colectivo Guerreros Buscadores de Jalisco, el descubrimiento ocurrió en un predio donde se construye un fraccionamiento en la zona de Santa Anita, donde fueron localizadas al menos siete bolsas con restos humanos recientes.
“El día de hoy se localiza una fosa clandestina en un predio donde están construyendo un fraccionamiento, en el cual se habían omitido hallazgos de restos óseos, hoy se localizaron 7 bolsas de cuerpos humanos resientes”, informó el colectivo a través de redes sociales.
El grupo también difundió material audiovisual del sitio, en el que se observa maquinaria pesada y bolsas negras presuntamente con restos humanos. Hasta el momento, autoridades no han emitido un posicionamiento oficial sobre este hallazgo.
Este caso se suma a una problemática persistente en Jalisco, donde entre 2018 y 2025 se han recuperado cerca de 2 mil cuerpos de fosas clandestinas.
Tlajomulco de Zúñiga se mantiene como el municipio con mayor número de sitios de inhumación ilegal en la entidad, por encima de Zapopan, San Pedro Tlaquepaque, El Salto y Guadalajara.
Además, en los últimos años se han documentado hallazgos relevantes en el estado, como el cierre de trabajos forenses en una de las fosas más grandes ubicada en Zapopan, donde se recuperaron decenas de víctimas, así como el registro de 33 fosas clandestinas con restos de al menos 111 personas durante 2025 en distintos municipios, principalmente en Zapopan, El Salto y Lagos de Moreno.
Colectivos y organismos también han señalado descubrimientos en sitios como Teuchitlán, donde se localizaron fosas clandestinas y presuntos hornos crematorios, lo que ha reforzado la percepción de que la entidad enfrenta una crisis sostenida en materia de desapariciones.
A nivel nacional, organizaciones civiles y plataformas ciudadanas advierten que el fenómeno no es exclusivo de Jalisco.
Estados como Sonora, Guanajuato, Colima y Chihuahua concentran un alto número de fosas clandestinas, mientras que entre 2023 y 2024 estas entidades, junto con Jalisco, registraron la mayor cantidad de hallazgos.
En lo que va de 2026, se han reportado nuevos descubrimientos en entidades como Guanajuato –donde en Cortazar se localizaron restos de al menos 20 personas en cuatro fosas–, así como en Veracruz, Sonora y Baja California Sur, confirmando que se trata de un problema extendido en el país.
Este contexto se da mientras el Gobierno federal ha rechazado que exista una crisis generalizada de desapariciones, pese a los señalamientos de colectivos y organismos internacionales.
El colectivo Guerreros Buscadores de Jalisco ha participado también en la denuncia de otros casos relevantes, como el del denominado Rancho Izaguirre en Teuchitlán, presuntamente utilizado como centro de reclutamiento y adiestramiento por el Cártel Jalisco Nueva Generación.
Dicho caso derivó en detenciones de personas vinculadas con la organización criminal y en investigaciones sobre posibles omisiones de autoridades.
Incluso, el grupo ha acusado a la Fiscalía General de la República de presuntas filtraciones de información a grupos delictivos y de limitar el acceso a expedientes relacionados con desapariciones. Autoridades federales han reconocido previamente que ese sitio operaba como centro de reclutamiento forzado, donde se realizaban actividades como entrenamiento físico y prácticas de tiro, lo que ha incrementado la preocupación sobre el impacto del crimen organizado en la desaparición de personas. (Mas).






