Testigo fiel
Por: Jesús Torres
La cómoda ventaja de Morena en Campeche
Aunque la elección para gobernador de Campeche se celebrará hasta 2027, la sucesión ya está en marcha.
Las encuestas recientes, como la de Massive Caller y otros sondeos locales, confirman una realidad que empieza a consolidarse: Morena llega como marca favorita para los comicios de los próximos dos años.
Movimiento Ciudadano, de su lado, crece y se perfila como el principal adversario, mientras que PRI y PAN siguen atrapados en la irrelevancia, a menos que entiendan que solos no tienen futuro.
Los números son contundentes. Morena encabeza las preferencias electorales con comodidad, casi dos a uno contra su más cercano competidor el partido naranja.
Esto, en gran medida por inercia nacional y por la fragmentación de la oposición.
Aunque el dominio del guinda en el territorio de las murallas no es del todo absoluto ni está exento de riesgos.
El carmelita Pablo Gutiérrez Lazarus, de acuerdo con las mediciones, se perfila como el mejor posicionado. Su fortaleza radica en el control territorial y en su presencia constante en encuestas, aunque también arrastra cuestionamientos sobre resultados y estilo de gobierno como alcalde de Ciudad del Carmen.
Otros perfiles, como Rocío Abreu, Aníbal Ostoa o María Martina Kantún, aparecen más como piezas de negociación interna que opciones reales para encabezar la boleta.
Así las cosas, el verdadero reto para Morena no es la oposición, sino el desgaste del gobierno estatal, bajo la cuestionada administración de Layda Sansores, y la posibilidad de que el voto de castigo, silencioso pero persistente, termine cobrando factura.
Máxime que, del lado de la oposición, un partido que puede presumir crecimiento real en Campeche es Movimiento Ciudadano.
Las encuestas lo colocan consistentemente en segundo lugar, muy por encima del PRI y del PAN, y cada vez más cerca de Morena.
Destacan los nombres de Eliseo Fernández, con un discurso de confrontación y un electorado claramente identificado, y Biby Rabelo, alcaldesa de Campeche, cuyo posicionamiento institucional y perfil más moderado podrían ampliar la base de votantes naranjas.
Un dato adicional por destacar es que MC ha sabido capitalizar el hartazgo hacia los partidos tradicionales y presentarse como una oposición visible. Si logra unidad interna y una candidatura competitiva, podría convertir la elección en una contienda cerrada, algo impensable hace apenas unos años.
En el otro lado del tablero están PRI y PAN, partidos que en Campeche parecen vivir más de la nostalgia que de una estrategia real. Sus porcentajes rondan niveles marginales y sus aspirantes —como Ariana Rejón en el PRI o Salvador Farías en el PAN— no logran trascender más allá de sus propias estructuras partidistas.
La única posibilidad de supervivencia electoral pasa por una alianza opositora, pero incluso así, el reto es mayúsculo, falta narrativa, liderazgo y credibilidad. El electorado no parece dispuesto a regresar al pasado, y eso pesa más que cualquier sigla.
Campeche 2027 no está decidido, aunque hoy tenga un claro favorito. Morena lidera, sí, pero ya no es invencible. Movimiento Ciudadano avanza y la oposición tradicional se debate entre reinventarse o desaparecer.








