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Jesús Alí, sin partido, sin escudo

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Testigo fiel
Por: Jesús Torres
Jesús Alí, sin partido, sin escudo

Con su renuncia a Morena, el expriista Jesús Alí de la Torre no sólo se queda sin partido, también pierde el escudo protector que, en la práctica, suele cobijar a los políticos cercanos al poder bajo el manto de la impunidad.

Y es que sobre Alí de la Torre pesa una denuncia penal por extorsión y otros delitos, presentada el 6 de septiembre de 2023 por Abelardo de la Torre Suire.

A ello se suma una acusación por fraude procesal, derivada de una denuncia que el propio Ali habría promovido para obligar a la víctima a entregarle un departamento que le rentaba en Polanco.

Los hechos que originaron el caso son, por decir lo menos, inquietantes.

En julio de 2023, Abelardo de la Torre fue detenido por policías judiciales de la Fiscalía del Estado de México sin que mediara orden de aprehensión.

El argumento, un supuesto homicidio cometido en 2017 en Reynosa, Tamaulipas.

Sin embargo, al momento de su captura, los agentes le habrían informado que su detención obedecía a instrucciones de Jesús Alí, entonces funcionario en el gobierno de Tabasco, cuando su padrino político era el otrora poderoso secretario de gobernación, Adán Augusto López Hernández.

La presión fue directa, debía ceder el departamento ubicado en Polanco o sería trasladado a Tamaulipas para enfrentar el proceso penal.

La amenaza no terminó ahí; le advirtieron que existían más órdenes de aprehensión en su contra y posibles represalias contra su familia.

Bajo ese contexto, firmó un reconocimiento de adeudo con garantía del inmueble a favor de Chucho Alí.

Aun así, fue remitido a Reynosa. Días después, la juez del caso determinó la no vinculación a proceso. La Fiscalía de Tamaulipas apeló, pero la resolución fue confirmada por una sala regional.

Lejos de concluir, el caso dio un giro. El propio afectado emprendió su investigación y logró recabar pruebas que derivaron, dos años después, en la emisión de cuatro órdenes de aprehensión por secuestro con fines de extorsión contra los policías involucrados. Ninguna ha sido cumplimentada hasta ahora.

Tampoco se han girado órdenes de aprehensión contra Jesús Alí ni contra otro funcionario señalado en los hechos.

La pregunta es inevitable, ¿se le terminó la protección política a Chucho Alí ahora que ya no milita en el partido en el poder?

Porque en México, más que la justicia, muchas veces lo que cambia el destino de un expediente es la cercanía o la distancia con el poder.