Inicio Nacional Hallan 5 cuerpos en la Culiacán-Navolato; se presume son turistas

Hallan 5 cuerpos en la Culiacán-Navolato; se presume son turistas

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Sinaloa ya no es solo el tablero de ajedrez para las facciones del narcotráfico; se ha convertido en una zona de peligro donde el libre tránsito es una apuesta de alto riesgo. 

El reciente hallazgo de cinco cuerpos en la autopista Culiacán-Navolato representa el punto más crítico de una escalada de violencia que no distingue entre objetivos criminales y civiles. Lo que debió ser un trayecto familiar desde Mazatlán terminó en una tragedia que hoy mantiene a la entidad en vilo, a la espera de una identificación genética que confirme lo que todos temen.

CRÓNICA DE UN PLAGIO MÚLTIPLE EN EL NORTE

El pasado sábado, en el tramo carretero Los Mochis-Ahome, a la altura del ejido El Macapul, se registró la privación ilegal de la libertad de un grupo de personas que viajaban con fines recreativos y familiares. Según los reportes, los agresores interceptaron el vehículo y se llevaron a cinco hombres y una mujer.

La mujer fue liberada horas después; sin embargo, su testimonio y las condiciones en las que fue localizada —con visibles huellas de tortura— encendieron las alarmas. La brutalidad del modus operandi sugiere un nivel de impunidad que desafía cualquier operativo de seguridad en las principales arterias viales del estado.

IDENTIDADES EN ESPERA DE CONFIRMACIÓN OFICIAL

Si bien los restos fueron localizados en la batea de una camioneta en la sindicatura de San Pedro, Navolato, las autoridades mantienen el caso bajo la presunción de identidad. Los indicios apuntan a que las víctimas corresponden a los cinco hombres por los que se emitieron fichas de búsqueda tras el secuestro en Ahome:

  • Luis Ramón Flores Ceballos (38 años) y su hijo Luis Armando Flores Vallejo (19 años).
  • Los hermanos Juan Antonio (29 años) y José Ángel Soto Espain (17 años).
  • Heriberto López Díaz (30 años).

Los cuerpos fueron trasladados al Servicio Médico Forense (Semefo). Hasta que no se completen los protocolos de ADN y reconocimiento formal, el caso se maneja legalmente como una coincidencia de alta probabilidad con las víctimas del secuestro múltiple.

SECUESTRO Y HALLAZGO DE MINEROS: EL CASO QUE SACUDE AL PAÍS

Esta masacre no es un hecho aislado, sino parte de un patrón de horror que se extiende por la entidad. Una de las escenas más escalofriantes de esta crisis es la desaparición de 10 trabajadores mineros el pasado 23 de enero en el municipio de Concordia, cuando se dirigían a laborar en un yacimiento de la empresa canadiense Vizsla Silver Corp.

Tras operativos federales, se localizaron fosas clandestinas en la zona rural de El Verde. Hasta el momento, cinco de los diez obreros han sido identificados sin vida tras ser exhumados, mientras los otros cinco permanecen en proceso de identificación. Los detenidos por este caso confesaron una realidad aterradora: los mineros fueron “confundidos” con miembros de un grupo rival en medio de las disputas internas del Cártel de Sinaloa. Este hallazgo ha destapado una herida mayor: la existencia de hasta 20 posibles puntos de inhumación ilegal en la zona de Concordia.

UN ESTADO REBASADO POR LA RECOMPOSICIÓN CRIMINAL

En Culiacán, Navolato y Los Mochis, las desapariciones, enfrentamientos y hallazgos de cuerpos se han vuelto parte del parte policiaco cotidiano. Sinaloa enfrenta una recomposición violenta de grupos criminales, con disputas internas y reacomodos que han incrementado los secuestros exprés, los “levantones” en carretera y las ejecuciones múltiples.

Las carreteras estatales —vías clave para el turismo y la economía agrícola— se han convertido en puntos de vulnerabilidad absoluta. La estrategia de seguridad ha sido rebasada por una dinámica donde el crimen no solo controla territorios, sino que impone el miedo como ley. Las víctimas de estos últimos casos no eran objetivos públicos ni figuras delictivas conocidas: eran civiles en tránsito, trabajadores y familias que quedaron atrapados en el fuego cruzado de una guerra que no da tregua.

(emeequis).