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Casasús y la fórmula Morena

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Testigo fiel
Por: Jesús Torres
Casasús y la fórmula Morena

A medida que avanzan los tiempos, el Secretario de Ordenamiento Territorial y Obras Públicas de Tabasco (SOTOP), Daniel Casasús Ruz comienza a perfilarse como una de las cartas visibles rumbo a la alcaldía de Centro en 2027.

Su crecimiento no ha sido producto de una campaña abierta, lo cual, por cierto, contravendría los lineamientos del propio partido, sino de una estrategia más alineada con el estilo de Morena que tiene que ver con presencia territorial, cercanía con la gente y resultados desde el ejercicio del gobierno.

Y ahí es donde el funcionario ha encontrado su principal plataforma.

Como responsable de la obra pública estatal, su trabajo ha estado directamente vinculado a una de las demandas más sensibles de la ciudadanía como pavimentación, drenaje, agua potable y mejoramiento urbano que, en términos políticos implica el contacto directo con el electorado.

No es casual que su nombre se mencione con mayor frecuencia en el municipio de Centro, el corazón político de Tabasco, donde se ubica Villahermosa la ‘joya de la corona’, lo que representa una plataforma de proyección estatal rumbo al 2030.

Su cercanía con el gobernador Javier May Rodríguez no se trata únicamente de afinidad política, sino de una relación de confianza construida en el ejercicio cotidiano del gobierno.

Casasús Ruz no solo forma parte del gabinete, es uno de los funcionarios que acompañan a May en territorio, en giras y audiencias públicas, replicando un modelo de gobierno cercano que ha sido sello del movimiento de la 4T.

En ese sentido, su perfil encaja con la lógica interna de Morena que busca cuadros que crecen desde la estructura gubernamental, que se legitiman con resultados y que esperan los tiempos del partido antes de levantar la mano.

Y es que si algo ha dejado claro el Consejo Político Nacional de Morena en su más reciente asamblea es que los procesos internos deben respetar tiempos y formas. Nada de adelantados, nada de campañas disfrazadas. La narrativa, al revés, ha sido privilegiar la unidad al interior y la disciplina como condiciones para competir.

En ese sentido, hasta ahora, Casasús ha jugado bajo esas reglas.

Incluso en momentos de presión mediática como los señalamientos sobre contratos de obra, el funcionario optó por dar la cara y responder públicamente, lo que, lejos de debilitarlo, contribuyó a contener el impacto político y mantener su posicionamiento.

En la lógica de Morena, no solo importa la lealtad, sino la capacidad de resistir embates sin romper con la narrativa del movimiento. Y el titular de Obras Públicas ha demostrado entender ese equilibrio.

Por ahora, su aspiración se mantiene en el terreno de lo implícito. No hay destapes, pero sí señales. No hay campaña, pero sí presencia. No hay discurso electoral, pero sí obra pública.

El punto en estos momentos no es si Daniel Casasús quiere ser alcalde de Centro, sino que una vez que lleguen los tiempos su nombre ya esté lo suficientemente posicionado para que la candidatura parezca una consecuencia natural.