El Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) acumula pérdidas de 792 millones de pesos en los primeros cuatro años de operaciones, esto pese a que la rentabilidad de la paraestatal comenzó a presentarse en su tercer año de operaciones.
De acuerdo con una revisión realizada por El Financiero a los estados financieros de 2022, 2023, 2024 y 2025, la empresa dependiente del Ejército no ha podido compensar sus pérdidas iniciales, por lo que su balance a cuatro años de operación es negativo.
El análisis de este diario no considera los subsidios y transferencias depositadas en las arcas de la empresa del Estado provenientes de asignaciones presupuestales anuales.
A pesar de las pérdidas operativas acumuladas, el AIFA logró su punto de equilibrio en 2024, cuando ganó, solo considerando sus ingresos operativos, 291 millones de pesos según los estados de resultados.
En tanto, al cierre del año pasado, la empresa aeroportuaria registró ganancias por 492 millones de pesos.
Pese a tener dos años consecutivos de resultados positivos, el aeropuerto continúa recibiendo transferencias y subsidios, recursos que son utilizados para cubrir las nóminas de los empleados del aeropuerto.
“El AIFA recibe apoyos fiscales, dentro del marco del presupuesto de egreso de la federación, los cuales son aplicados, principalmente, para cubrir erogaciones autorizadas en el rubro de servicios personales y gasto de operación en gasto corriente”, refieren las notas a los estados financieros de la paraestatal.
El aeropuerto ha ido incrementando el flujo de pasajeros, con tarifas aeroportuarias menores a las ofrecidas por otras instalaciones en el Valle de México, pero aún carece de un medio masivo de transporte que facilite la llegada y salida del puerto aéreo ubicado en Zumpango, Estado de México.
En múltiples ocasiones se ha retrasado el inicio del Tren Buenavista-AIFA, pero se prevé que esté inaugurado antes del Mundial de Futbol 2026, a celebrarse en junio.
Para este año, además, el AIFA prevé llegar a los 8 millones de pasajeros atendidos, con una serie de rutas a Suramérica iniciando operaciones y una mayor consistencia de los operadores.
Cabe recordar que sobre el AIFA pesa la restricción del gobierno de Estados Unidos para abrir nuevas rutas hacia Estados Unidos, un obstáculo que no le ha permitido capitalizar el anuncio de una decena de nuevos vuelos hacia ciudades estadounidenses de fuerte potencial, no solo de cara a la justa deportiva, sino como parte de la expansión de las aerolíneas nacionales. (El Financiero).






