Un brote de influenza aviar fue identificado en una granja de producción de huevo ubicada en el municipio de Umán, Yucatán, luego de que se reportara la muerte inusual de 862 aves. Ante la detección del virus, autoridades federales activaron protocolos sanitarios para contener la enfermedad y evitar su propagación a otras unidades de producción avícola.
De acuerdo con información publicada por Animal Político, la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural confirmó que las muestras tomadas por personal del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) dieron positivo a influenza aviar del subtipo H5, tras ser analizadas en el Laboratorio Oficial de Bioseguridad Nivel 2, ubicado en Mérida.
La dependencia informó que las pruebas fueron realizadas después de recibir el reporte sobre la mortalidad de las aves. Posteriormente, las muestras fueron trasladadas al Laboratorio de Bioseguridad Nivel 3 de la Comisión México-Estados Unidos para la Prevención de la Fiebre Aftosa y otras Enfermedades Exóticas de los Animales (CPA), ubicado en Palo Alto, Ciudad de México, donde se efectuarán análisis complementarios de aislamiento y secuenciación del virus.
Respecto al posible impacto en el consumo de alimentos, la Secretaría de Agricultura aseguró que el huevo y la carne de pollo disponibles en el mercado nacional son seguros para el consumo humano. También descartó afectaciones al abasto, debido a que la unidad de producción donde se detectó el virus representa una proporción reducida del inventario avícola del país.
La granja afectada contaba con una población de 225 mil 860 aves de postura, destinadas a la producción de huevo para consumo humano. Según las autoridades, esta cantidad equivale aproximadamente al 0.09 por ciento del inventario nacional, por lo que el incidente no compromete la disponibilidad de estos productos en el mercado.
Como parte de las acciones sanitarias, el Senasica estableció un perímetro de riesgo de 10 kilómetros alrededor de la unidad de producción afectada, donde se realizan inspecciones y muestreos para identificar posibles contagios en otras granjas.
Entre las medidas aplicadas se encuentra la cuarentena de las instalaciones, el despoblamiento total de la granja, la disposición sanitaria de las aves y la destrucción de residuos y materiales que pudieron haber estado contaminados. También se efectuaron labores de limpieza y desinfección para reducir el riesgo de permanencia del agente infeccioso.
Una vez concluido el periodo de vacío sanitario, las autoridades introducirán aves centinela para verificar que no exista presencia del virus en las instalaciones. Estos ejemplares permitirán evaluar las condiciones sanitarias antes de autorizar el ingreso de una nueva población de aves para reanudar las actividades productivas.
Paralelamente, técnicos del Senasica realizan recorridos y toma de muestras en unidades de producción de pollo de engorda, granjas de postura comercial y establecimientos dedicados a la reproducción avícola que se encuentran dentro del perímetro establecido. (Mas).







