Un ataque registrado este jueves en el interior de la Secundaria número 13, ubicada en el Ejido La Unión, dejó como saldo una persona fallecida y al menos tres lesionadas, además de provocar una amplia movilización de corporaciones de seguridad y servicios de emergencia en este sector del municipio de Torreón.
La víctima mortal era subdirectora del plantel educativo, dato confirmado por el fiscal de Coahuila, Federico Fernández. Los primeros informes señalaron además que tres personas resultaron heridas durante los hechos, mientras las autoridades desplegaron un operativo para asegurar las instalaciones, atender a los afectados y comenzar las investigaciones.
El incidente ocurrió mientras alumnos y personal se encontraban dentro de la secundaria, por lo que estudiantes fueron resguardados en diferentes áreas del inmueble mientras elementos de seguridad establecieron un perímetro para controlar los accesos. La emergencia provocó también la llegada de numerosos padres de familia, quienes buscaban conocer las condiciones en las que se encontraban sus hijos.
Los reportes iniciales indicaron que momentos antes de la movilización policiaca se escucharon al menos cuatro detonaciones. Sin embargo, durante las primeras horas posteriores al ataque surgieron distintas versiones respecto de lo ocurrido, debido a que también se reportó la utilización de petardos, bombas molotov y armas blancas, por lo que las investigaciones deberán determinar con precisión qué tipo de artefactos y armas fueron empleados.
Información difundida durante las primeras horas señalaba que los presuntos responsables serían exalumnos de la secundaria. Vecinos de la zona habrían identificado a dos hermanos conocidos como Los Cuates como posibles participantes en los hechos y los reportes preliminares indicaban que dos personas habrían sido detenidas, aunque corresponderá a las autoridades establecer su participación y responsabilidades.
Luego del ataque, algunos estudiantes comenzaron a abandonar las instalaciones y varios fueron observados afectados emocionalmente y llorando por lo sucedido. Otros alumnos permanecieron dentro de sus salones como medida de protección, mientras las corporaciones encargadas del operativo revisaban el inmueble y mantenían restringido el ingreso.
Entre las personas lesionadas se reportó a un menor de edad localizado dentro de uno de los baños de la secundaria. Paramédicos de la Cruz Roja Mexicana ingresaron para auxiliarlo y posteriormente lo retiraron del plantel para trasladarlo a recibir atención médica. El estudiante presentaba lesiones visibles en el rostro, la cabeza y uno de los brazos.
También se informó inicialmente de al menos tres personas heridas por proyectil de arma de fuego, aunque las autoridades mantenían abiertas las investigaciones para establecer la mecánica de las agresiones. La existencia de versiones sobre el empleo de bombas molotov, petardos y armas blancas obligaba a esperar los resultados de las diligencias para determinar cómo fueron causadas las lesiones.
La situación generó momentos de incertidumbre entre padres y familiares que comenzaron a concentrarse afuera de la Secundaria número 13. Algunos intentaron ingresar para localizar a los alumnos, pero los elementos encargados de la seguridad restringieron el acceso debido a las diligencias realizadas dentro del inmueble y a la necesidad de mantener resguardada la zona.
Al lugar fueron enviados elementos de Protección Civil, integrantes del Grupo de Reacción Táctica y personal de la Fiscalía, además de cuerpos de emergencia. Las corporaciones mantuvieron presencia tanto dentro como en los alrededores de la secundaria para atender a las víctimas, proteger a la comunidad escolar y recabar los primeros indicios relacionados con el ataque.
El hecho ocurrido este jueves tiene como antecedente otro ataque que impactó a la comunidad educativa de Torreón hace más de seis años. El 10 de enero de 2020, un alumno de 11 años de sexto grado de primaria ingresó con dos armas de fuego al Colegio Cervantes, donde disparó contra docentes y estudiantes. La agresión dejó dos personas fallecidas, la maestra María Assaf Medina y el propio menor que realizó los disparos, además de seis personas lesionadas.
En aquella ocasión, el estudiante había solicitado permiso para acudir al baño y llevó consigo su mochila. Después de permanecer varios minutos fuera del salón, salió armado y comenzó la agresión. Cinco estudiantes y un profesor de educación física resultaron heridos durante los disparos, mientras la docente murió en el plantel; posteriormente, el menor se quitó la vida.
El ataque del Colegio Cervantes provocó entonces una fuerte movilización de corporaciones de seguridad y cuerpos de emergencia, además de escenas de incertidumbre entre las familias que acudieron al plantel tras conocer lo sucedido. Los seis lesionados fueron atendidos médicamente y posteriormente se informó que se encontraban estables.
A diferencia de aquel episodio de enero de 2020, en el incidente de este jueves en la Secundaria número 13 las primeras versiones no permitían establecer todavía con precisión los instrumentos utilizados durante toda la agresión. Las autoridades deberán determinar la mecánica de los hechos y esclarecer las versiones sobre el uso de armas blancas, artefactos incendiarios, petardos y posibles disparos.
El perímetro de seguridad permaneció instalado mientras agentes investigadores recababan información para determinar cómo comenzó la agresión, cuántas personas participaron y cuáles fueron las armas o artefactos utilizados. Una de las principales tareas de las autoridades era reconstruir la secuencia de acontecimientos que derivó en la muerte de la subdirectora y en las lesiones sufridas por otras personas.
El caso quedó bajo investigación de las autoridades de Coahuila, que deberán esclarecer las causas del ataque, determinar la participación de los presuntos responsables y precisar el saldo definitivo de personas afectadas. También permanecía pendiente información oficial más detallada sobre las condiciones de salud de los lesionados y las circunstancias específicas en las que murió la subdirectora del plantel. (Mas).







