Ciudad del Carmen, Campeche.— Un nuevo incidente de fuga de hidrocarburo fue detectado en instalaciones de Petróleos Mexicanos (Pemex), aproximadamente a 46 millas náuticas —unos 85 kilómetros— al norte de Ciudad del Carmen, Campeche.
El incidente fue reportado durante la mañana del 10 de septiembre, de acuerdo con información difundida por el Observatorio Permanente del Golfo de México, organismo creado después del derrame registrado a principios de este año en la región.
De acuerdo con los primeros reportes, personal de Pemex identificó una fuga en un ducto y comenzó trabajos para contener el escape de petróleo. Paralelamente, autoridades marítimas mantienen labores de vigilancia y seguimiento de la mancha.
El Observatorio Permanente del Golfo de México informó que cuenta con información obtenida mediante sistemas de observación y modelos de pronóstico para estimar el desplazamiento del hidrocarburo.
Prevén desplazamiento hacia el oeste
Los tres modelos de deriva analizados hasta ahora coinciden en que la mancha tendría un desplazamiento neto hacia el oeste durante los próximos cinco días.
Las simulaciones disponibles señalan que, durante ese periodo, es muy poco probable que el hidrocarburo alcance la costa o alguna zona ambientalmente sensible. Sin embargo, especialistas mantienen el monitoreo debido a que las condiciones de viento y corrientes marinas pueden modificar la trayectoria de una mancha de este tipo.
Por su ubicación, el incidente se encuentra mar adentro y al norte de Ciudad del Carmen.
Hasta el momento, no se ha informado públicamente de una afectación directa a las costas de Campeche ni a las costas de Tabasco.
Aún sin volumen oficial del derrame
Uno de los principales datos que permanecen pendientes es la cantidad de hidrocarburo liberada al mar.
Tampoco se ha dado a conocer públicamente, hasta el momento, una identificación precisa de la plataforma o instalación específica involucrada.
La información disponible permite confirmar la existencia de una fuga y su ubicación aproximada, pero no permite establecer todavía la magnitud total del incidente.
Las autoridades mantienen las labores de contención, inspección y monitoreo de la zona mientras continúa la evaluación de la mancha.
El nuevo incidente ocurre meses después del derrame registrado en el Golfo de México a principios de 2026, que generó afectaciones y denuncias de pescadores en distintos puntos del litoral del Golfo.
El Observatorio Permanente fue establecido precisamente para fortalecer la vigilancia y seguimiento de este tipo de eventos.
Por ahora, los modelos disponibles no proyectan un impacto costero durante los próximos cinco días, aunque las autoridades y especialistas continuarán observando la evolución del hidrocarburo y cualquier cambio en las condiciones oceanográficas.
Uno de los datos que todavía no ha sido informado públicamente es la cantidad de hidrocarburo que habría escapado del ducto.
Tampoco se ha dado a conocer hasta el momento la identificación precisa de la instalación o del ducto involucrado.
Estos datos serán relevantes para determinar la magnitud del incidente y evaluar sus posibles consecuencias ambientales.
Un nuevo incidente meses después del derrame de febrero
El nuevo derrame ocurre apenas unos meses después del incidente petrolero registrado en la Sonda de Campeche a principios de 2026, que provocó contaminación en distintos puntos del litoral del Golfo de México.
Tras aquella emergencia se estableció el Observatorio Permanente del Golfo de México, con participación de instituciones científicas y dependencias federales, con el objetivo de mejorar la detección, vigilancia y respuesta ante derrames de hidrocarburos.
El nuevo incidente representa una de las primeras pruebas para este esquema de monitoreo, que en esta ocasión permitió contar con información satelital y modelos de deriva desde las primeras horas del evento.
Por ahora, la prioridad de las autoridades es contener la fuga, recuperar el hidrocarburo y mantener bajo vigilancia la evolución de la mancha.
Las próximas actualizaciones serán determinantes para establecer si la trayectoria prevista hacia el oeste se mantiene o si las condiciones meteorológicas provocan un cambio en el rumbo.
Hasta este momento, los modelos no proyectan un impacto costero durante los próximos cinco días.







