Un nuevo enfrentamiento político entre Morena y el PRI escaló este miércoles hasta los empujones y jaloneos en el patio central del Senado de la República, luego de que el diputado priista Carlos Eduardo Mancilla encaró al vocero de Morena en la Cámara de Diputados, Arturo Ávila, en medio de la disputa por las acusaciones y el eventual desafuero del dirigente nacional priista, Alejandro Moreno Cárdenas.
De acuerdo con información publicada por Infobae, el altercado comenzó después de que Ávila ofreció declaraciones a medios de comunicación sobre la petición para retirar el fuero a Moreno, a quien atribuyó la existencia de carpetas de investigación y una solicitud de desafuero que se encontraría radicada en la Sección Instructora de la Cámara de Diputados.
El vocero morenista aseguró que, según cálculos de su equipo de trabajo, el presunto daño patrimonial relacionado con las investigaciones ascendería a 83 mil 5 millones de pesos, mientras que el valor de propiedades declaradas y no declaradas supuestamente vinculadas al dirigente priista podría superar los 500 millones de pesos. Tales señalamientos no han sido confirmados mediante una resolución judicial.
Ávila también hizo referencia a una investigación atribuida a Mexicanos Unidos contra la Corrupción y la Impunidad, en la que presuntamente se documentaría una red de 35 propiedades relacionadas con familiares del líder nacional del PRI. Moreno ha rechazado anteriormente las acusaciones formuladas en su contra y ha sostenido que es inocente.
Tras esas declaraciones, Carlos Eduardo Mancilla se acercó al diputado de Morena y le reclamó señalamientos realizados previamente contra Moreno por Alejandro Murat y Ariadna Montiel. El legislador priista sostuvo que su bancada respaldará a su dirigente y anticipó que buscarán también a Murat para exigirle explicaciones.
Durante el intercambio, Mancilla lanzó acusaciones contra Murat por un supuesto desfalco superior a 98 mil millones de pesos en el sector salud de Oaxaca y señaló a Montiel por un presunto manejo irregular de 6 mil millones de pesos durante su paso por la Secretaría de Bienestar. Ambas afirmaciones fueron realizadas por el diputado priista y, hasta el momento, no han sido acreditadas por una autoridad competente.
La discusión aumentó rápidamente de intensidad. En los videos difundidos del momento se observa a Mancilla encarar a Ávila mientras intercambian acusaciones e insultos. El priista llamó al morenista “vocero del narco”, mientras que Ávila respondió que actuaba “a nombre del pueblo”.
En otro momento del altercado, Arturo Ávila acusó a Mancilla de amenazarlo y expresó: “Me estás amenazando, cabrón […] quiere censurar a la oposición”.
La confrontación verbal estuvo acompañada de señalamientos cruzados sobre presuntos vínculos con actividades criminales, acusaciones que tampoco cuentan con comprobación judicial.
El enfrentamiento finalmente pasó de las palabras al contacto físico, con empujones y jaloneos entre ambos legisladores frente a otras personas que se encontraban en el patio central. La confrontación terminó cuando Ávila decidió retirarse del lugar y, hasta ese momento, no se habían reportado lesiones graves entre los participantes.
El episodio ocurre en un ambiente de creciente confrontación entre Morena y el PRI por la situación jurídica y política de Alejandro Moreno. Legisladores oficialistas han insistido en que las investigaciones en su contra deben avanzar, mientras integrantes del tricolor han acusado al Gobierno y a Morena de emprender una persecución política contra su dirigente.
La tensión se incrementó también después de que Moreno informó el pasado 10 de agosto que presentó una denuncia ante el Departamento de Estado de Estados Unidos contra tres consejeros del Instituto Nacional Electoral: Arturo Castillo Loza, Rita Bell López Vences y Frida Denisse Gómez Puga.
El dirigente priista acusó a los consejeros de vulnerar su libertad de expresión después de que el INE le ordenó retirar publicaciones en las que calificaba a Morena como “narcopartido”. Moreno aseguró que su denuncia se sustentó en la Global Magnitsky Human Rights Accountability Act, legislación estadounidense que contempla sanciones contra personas señaladas por determinadas violaciones a derechos humanos.
Hasta ahora, la versión sobre esa denuncia corresponde a lo informado públicamente por el propio dirigente del PRI, sin que exista una postura oficial del Departamento de Estado estadounidense sobre el caso. Tampoco se ha informado de alguna determinación definitiva relacionada con los señalamientos expuestos durante el enfrentamiento entre Mancilla y Ávila.
El nuevo choque en el Senado exhibe el nivel de confrontación que mantienen PRI y Morena en torno al caso de Alejandro Moreno y anticipa una disputa política que podría intensificarse conforme avance el eventual procedimiento de desafuero y aumente la cercanía del proceso electoral de 2027. (Mas).







