Un caso que involucra a presuntos integrantes de corporaciones de seguridad y fuerzas militares por el robo de un cargamento de drogas vinculado a la organización criminal encabezada por Ismael «El Mayo» Zambada volvió a cobrar relevancia tras la difusión de una reconstrucción de los hechos y la confesión judicial del capo sinaloense sobre homicidios relacionados con ese episodio.
De acuerdo con información publicada por Milenio, el caso se remonta al 17 de noviembre de 2023, cuando un grupo integrado presuntamente por exmilitares, elementos de la Guardia Nacional, agentes de la Agencia Estatal de Investigación de Baja California y policías municipales habría simulado un operativo oficial para irrumpir en un inmueble utilizado como bodega de narcóticos en el fraccionamiento El Lago, en Tijuana.
Según la reconstrucción publicada, los participantes habrían utilizado patrullas oficiales para ingresar al inmueble y sustraer cocaína, metanfetaminas, pastillas de drogas sintéticas y dinero en efectivo. Posteriormente, el cargamento habría sido trasladado a distintos puntos de la ciudad para repartir el botín entre los involucrados.
Horas después del robo, la reacción violenta no se hizo esperar. Durante la madrugada del 18 de noviembre de 2023, hombres armados atacaron con fusiles las instalaciones de la entonces Fiscalía General de la República en la Zona Río de Tijuana, hecho que dejó policías heridos y marcó el inicio de una serie de agresiones relacionadas con el atraco.
La investigación señala que una denuncia anónima permitió a autoridades federales localizar nuevamente la vivienda utilizada como centro de almacenamiento de drogas, donde fueron asegurados diversos narcóticos y alrededor de 70 mil pastillas sintéticas que presuntamente no alcanzaron a ser retiradas por los responsables del robo.
Días después, videos obtenidos de las cámaras de vigilancia del fraccionamiento comenzaron a difundirse en redes sociales. En las imágenes se observaban patrullas oficiales de distintas corporaciones ingresando al residencial y participando en el supuesto operativo irregular, situación que derivó en investigaciones internas y en la identificación pública de varios de los presuntos participantes.
Tras la difusión del material videográfico, se registró una serie de ataques contra policías y agentes de investigación en Tijuana. Entre finales de noviembre y principios de diciembre de 2023 fueron asesinados y agredidos varios elementos de seguridad, mientras otros solicitaron licencias o dejaron de presentarse a laborar ante el temor de ser blanco de represalias o quedar involucrados en las indagatorias.
Las autoridades estatales y federales iniciaron procesos penales contra diversos presuntos responsables. Entre 2024 y 2025 fueron detenidos un integrante de la Guardia Nacional, un hombre identificado como «El Federal», señalado como presunto coordinador del robo, así como un exagente de la Agencia Estatal de Investigación. No obstante, varios implicados permanecían prófugos.
El reportaje también recuerda que la disputa entre el Cártel de Sinaloa y organizaciones rivales por el control de Tijuana tiene antecedentes desde la fragmentación del antiguo Cártel de Guadalajara en la década de 1980, conflicto que derivó durante décadas en enfrentamientos por las rutas del narcotráfico hacia Estados Unidos y en episodios de violencia de alto impacto en Baja California.
La historia adquirió una nueva dimensión luego de que Ismael «El Mayo» Zambada compareciera ante una corte federal en Nueva York, donde aceptó una sentencia de cadena perpetua por delitos relacionados con narcotráfico y delincuencia organizada.
De acuerdo con la publicación, durante esa audiencia el líder criminal reconoció su responsabilidad intelectual en los homicidios cometidos como represalia por el robo del cargamento ocurrido en Tijuana, cerrando así uno de los episodios más relevantes sobre la presunta infiltración del crimen organizado en corporaciones de seguridad. (Mas).







