Patricia Negrete Tafoya, madre buscadora e integrante del colectivo Una Promesa por Cumplir, fue asesinada en un ataque armado ocurrido cuando salía de su trabajo en el Hospital Regional de Pénjamo, convirtiéndose en uno de los casos más recientes de violencia contra personas dedicadas a la búsqueda de familiares desaparecidos en México.
De acuerdo con información de Animal Político, la mujer se desplazaba en motocicleta cuando fue interceptada por sujetos armados que viajaban en otra unidad similar. Los agresores se acercaron y dispararon en múltiples ocasiones, provocándole la muerte en el lugar.
Patricia Negrete se incorporó al colectivo Una Promesa por Cumplir tras la desaparición de su hermana, Laura Angélica Negrete Tafoya, ocurrida el 5 de enero de 2021 en Pénjamo. Desde entonces participó activamente en jornadas de búsqueda, acompañamiento a familias y reuniones con autoridades ministeriales para exigir avances en las investigaciones.
Tras el homicidio, colectivos de búsqueda y organizaciones defensoras de derechos humanos denunciaron el contexto de riesgo que enfrentan las personas buscadoras en Guanajuato y en otras regiones del país.
Según registros de organizaciones civiles, al menos 13 personas buscadoras han sido asesinadas en Guanajuato durante los últimos seis años, mientras que varios de esos casos permanecen sin detenciones ni avances judiciales relevantes.
Horas después del ataque, la Fiscalía General del Estado de Guanajuato confirmó el inicio de una carpeta de investigación para esclarecer el asesinato. Medios locales señalaron que inicialmente el caso no apareció en los reportes oficiales y que el pronunciamiento se emitió después de cuestionamientos realizados por la prensa.
Entre los antecedentes más relevantes figura el asesinato de Teresa Magueyal, también integrante del colectivo Una Promesa por Cumplir, quien fue atacada a balazos en mayo de 2023 en la comunidad de San Miguel Octopan, en Celaya, mientras se trasladaba en bicicleta.
La violencia contra personas buscadoras se ha convertido en una preocupación creciente a nivel nacional. De acuerdo con la organización Fundación para la Justicia, en los últimos 15 años han sido asesinadas 22 personas buscadoras en México, de las cuales el 63 por ciento eran madres de personas desaparecidas.
El informe señala que Guanajuato concentra el 21 por ciento de los casos documentados, con cinco asesinatos, seguido por Sinaloa con cuatro y Morelos con dos. Además, actualmente existen al menos dos personas buscadoras reportadas como desaparecidas.
La organización advierte que muchas madres buscadoras reciben amenazas, sufren agresiones o incluso son víctimas de desaparición y homicidio mientras realizan labores para localizar a sus familiares.
El caso ocurre en medio de una crisis nacional de desapariciones. De acuerdo con la Comisión Nacional de Búsqueda, actualmente existen 133 mil 864 personas desaparecidas y no localizadas en México. La cifra era de 127 mil 903 en mayo de 2025 y de 116 mil 204 durante 2024, lo que refleja un crecimiento constante del problema.
La situación ha generado preocupación internacional. El pasado 2 de abril, el Comité contra la Desaparición Forzada de la ONU solicitó a la Asamblea General de Naciones Unidas examinar la situación mexicana, al considerar que existen indicios fundados de que en el país se han cometido y continúan cometiéndose desapariciones forzadas que podrían constituir crímenes de lesa humanidad.
El gobierno mexicano rechazó dicha determinación al considerar que la resolución es tendenciosa, carece de rigor jurídico y omite los avances institucionales realizados en los últimos años para enfrentar la crisis de desapariciones. (Mas).







