El mundo de las artes se encuentra de luto tras confirmarse la muerte de Willie Colón a los 75 años, quien fuera un pilar fundamental en la consolidación de la salsa y uno de los exponentes más determinantes dentro del espectro sonoro latinoamericano.
El deceso de este artista, cuya herencia cultural se remonta a sus raíces en Puerto Rico, se produjo luego de un periodo de internamiento clínico derivado de complicaciones en su sistema de respiración.
En un mensaje en redes sociales, la familia dio aviso sobre la muerte de Willie Colón, así como su sentir ante la lamentable pérdida.
«Es con profunda tristeza que anunciamos el fallecimiento de nuestro amado esposo, padre y renombrado músico, Willie Colón. Partió en paz esta mañana, rodeado de su amada familia.
Aunque lloramos su ausencia, también nos regocijamos con el regalo eterno de su música y los recuerdos queridos que creó, los cuales vivirán por siempre.
Nuestra familia está profundamente agradecida por sus oraciones y apoyo durante este tiempo de duelo. Pedimos amablemente privacidad mientras navegamos por nuestro duelo».
La trascendencia de este intérprete y ejecutante del trombón no se limitó únicamente a la ejecución técnica, sino que su estilo particular definió una era completa en la industria del entretenimiento.
Durante décadas, sus composiciones sirvieron como el acompañamiento sonoro para diversas capas de la población a lo largo y ancho de todo el territorio continental. La confirmación del suceso fue difundida de manera oficial mediante un reporte escrito publicado en sus plataformas digitales de interacción social, donde se dio cuenta del final de su batalla contra el padecimiento pulmonar que lo mantenía bajo cuidados médicos.
El legado de este músico de ascendencia puertorriqueña es vasto y profundo. Su capacidad para fusionar ritmos y elevar el género de la salsa a niveles de reconocimiento mundial lo posicionó como una de las figuras más respetadas y estudiadas de la música contemporánea.
Su ausencia física deja un vacío en los escenarios que anteriormente vibraban con la potencia de sus ejecuciones instrumentales y su voz característica. A través del tiempo, su obra se convirtió en un referente indispensable para entender la evolución de los sonidos tropicales, logrando conectar con millones de oyentes que encontraron en sus letras y arreglos una identidad cultural compartida.
Con la muerte de este histórico trombonista, se cierra un capítulo esencial de la crónica musical latina. Su sonido, que rompió barreras geográficas y generacionales, permanecerá como testimonio de una vida dedicada a la excelencia creativa.
Aunque su presencia en los hospitales marcó los días previos a este desenlace, es su vitalidad artística y su contribución como piedra angular de la salsa lo que definirá su memoria para la posteridad. La música pierde a uno de sus directores y creadores más influyentes, cuya huella es imborrable en la historia de los ritmos hispanos. (FIA).






