El salón de belleza que operaba al interior del Senado de la República continuará cerrado de manera temporal mientras se realiza una revisión integral de los espacios y servicios disponibles en la Cámara Alta, informó Ignacio Mier Velazco, presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo) y coordinador de Morena en el Senado.
El anuncio surge en medio de la discusión pública sobre posibles privilegios para legisladores, luego de que se diera a conocer la existencia de este servicio, vinculado a la senadora Andrea Chávez. De acuerdo con Mier, la medida busca evitar polémicas innecesarias y garantizar un uso equitativo de las instalaciones del recinto legislativo.
Durante una conferencia de prensa, el legislador explicó que a partir de la próxima semana se llevará a cabo una evaluación puntual de todos los espacios que operan dentro del Senado, ubicado en el cruce de Paseo de la Reforma e Insurgentes, no solo del salón de belleza, sino de otros servicios disponibles para senadores, trabajadores y visitantes.
Mier subrayó que el Senado funciona, en la práctica, como una “miniciudad”, ya que durante los días de sesión puede recibir entre tres mil y cuatro mil personas, entre personal legislativo, asesores, invitados y ciudadanos. Por ello, señaló que es necesario analizar qué servicios existen, quiénes los utilizan y bajo qué criterios operan.
El presidente de la Jucopo enfatizó que muchos de los servicios disponibles dentro del Senado no pertenecen exclusivamente a los senadores, sino que están abiertos también al personal y al público que acude al recinto. Entre ellos mencionó áreas como limpieza de calzado, servicios bancarios y financieros, así como la biblioteca.
Bajo ese contexto, insistió en que la revisión será completa y objetiva, con el objetivo de aclarar el funcionamiento de cada espacio y evitar interpretaciones de trato preferencial. “Es un buen momento para hacer una revisión general de todo lo que ocurre en el Senado”, puntualizó.
Ignacio Mier también advirtió que cualquier decisión sobre el futuro del salón de belleza deberá tomarse con un enfoque bicameral, es decir, considerando lo que ocurre en la Cámara de Diputados, donde desde hace años existen espacios para corte de cabello y arreglo personal que son utilizados por legisladores y público en general.
En ese sentido, señaló que no puede haber asimetrías entre una cámara y otra, ya que ambas comparten responsabilidades similares en la discusión y aprobación de leyes. “Somos un régimen bicameral y no puede haber privilegios distintos para legisladores de una u otra cámara”, afirmó.
Finalmente, Mier indicó que la determinación sobre si el salón de belleza volverá a operar o será eliminado se tomará en el órgano de deliberación política, es decir, la Junta de Coordinación Política. Adelantó que los resultados de la revisión y la postura oficial se darán a conocer la próxima semana. (FIA).






