El presidente de Estados Unidos, Donald Trump , ha firmado una Orden Ejecutiva que declara una emergencia nacional para frenar el flujo de petróleo a Cuba . La medida no es solo una advertencia diplomática; establece un proceso real para imponer impuestos a cualquier nación que venda o regale petróleo a la isla.
Esta decisión coloca a México en la mira del estadounidense, pues por medio de «Gasolineras Bienestar», se ha estado enviando crudo al país caribeño.
El nuevo decreto otorga poderes a los secretarios de Estado y de Comercio para aplicar tarifas adicionales a las importaciones de países que suministren crudo a Cuba. Según la Casa Blanca, el régimen de Miguel Díaz-Canel es una amenaza extraordinaria por albergar espionaje ruso y apoyar a grupos como Hezbollah.
Trump ha dejado claro que su política de «América Primero» no tolerará que socios comerciales ayuden a quienes considera enemigos de la seguridad estadounidense.
El texto de la Casa Blanca recuerda que durante su primer mandato, Trump ya había revertido los acuerdos de la era Obama, pero que ahora la postura será mucho más agresiva. El comunicado menciona que, al igual que se autorizaron ataques contra Irán o la operación para remover a Nicolás Maduro en Venezuela, el régimen cubano debe rendir cuentas por exportar su ideología comunista y generar caos en la región.
El mensaje central es que los dictadores y quienes los financian (incluso a través de petróleo regalado) enfrentarán el peso total del poder económico estadounidense.
La situación podría involucrar a México, pues se ha documentado que, solo en 2025, el país envió petróleo a Cuba por un valor superior a los 60 mil millones de pesos.
Petróleos Mexicanos (Pemex) registra estos movimientos como «cuentas por cobrar», pero en la práctica funcionan como donaciones, ya que la deuda nunca se liquida.
Para realizar estos envíos sin la supervisión directa de las autoridades financieras, el gobierno mexicano utilizó a Gasolinas Bienestar , una filial de Pemex creada en 2023. A diferencia de las exportadoras tradicionales que operan desde Texas, esta empresa buscaba volar bajo el radar.
Sin embargo, el nuevo decreto de Trump cierra esta brecha, permitiendo castigar a cualquier país que proporcione petróleo «directa o indirectamente», sin importar qué empresa realice la operación. (FIA)






