La detención del exatleta olímpico canadiense Ryan Wedding, acusado de encabezar una red internacional de tráfico de cocaína vinculada al Cártel de Sinaloa, ha provocado un cruce de versiones entre los gobiernos de México y Estados Unidos. Mientras autoridades mexicanas, incluida la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, sostienen que Wedding se entregó de manera voluntaria en la embajada de Estados Unidos. en la Ciudad de México, el diario estadounidense The Wall Street Journal reveló que su captura fue resultado de una operación secreta en la que participaron agentes del Buró Federal de Investigaciones
Según el reportaje publicado por el The Wall Street Journal el pasado 28 de enero, titulado “Una redada secreta del FBI atrapó a un presunto capo de la droga y sacudió las relaciones con México”, elementos del Equipo de Rescate de Rehenes del FBI habrían estado directamente involucrados en la aprehensión de Wedding, de 44 años, quien era considerado uno de los criminales más buscados por las autoridades estadounidenses.
El medio estadounidense asegura que la participación del FBI se mantuvo en secreto debido a que la legislación mexicana prohíbe expresamente la intervención de agentes extranjeros en detenciones o redadas dentro del país. No obstante, el pasado viernes, Kash Patel, director del FBI, confirmó en su cuenta oficial de la red social X que su agencia ejecutó el operativo «con disciplina y profesionalismo, junto a sus socios mexicanos».
En contraste, la presidenta Claudia Sheinbaum negó en su conferencia matutina del lunes que agentes del FBI hayan participado en operativos en territorio nacional. Presentó como evidencia una imagen en la que se observa a Wedding presuntamente afuera de la embajada estadounidense en México, señalando que fue él mismo quien decidió entregarse tras publicar un mensaje en una cuenta de Instagram: “He decidido voluntariamente entregarme a las autoridades”.
No obstante, medios de comunicación cuestionaron la veracidad de dicha fotografía. Entre las inconsistencias señaladas destaca que la imagen fue tomada frente a la antigua sede de la embajada estadounidense, sobre Paseo de la Reforma, y no en la nueva ubicación inaugurada en noviembre de 2025, en la colonia Irrigación. Además, la cuenta de Instagram desde la que se difundió el mensaje contiene publicaciones generadas con inteligencia artificial y no se ha confirmado su autenticidad ni su relación directa con Wedding.
La controversia escaló luego de que la fiscal general de Estados Unidos Pam Bondi, también publicara un mensaje en redes sociales donde afirmó que la detención de Wedding fue ejecutada bajo su dirección por agentes del Departamento de Justicia y del FBI. “Fue resultado directo del liderazgo de la ley y el orden del presidente Donald Trump”, declaró, agradeciendo además el respaldo del embajador Ronald Johnson y de las autoridades mexicanas.
Wedding enfrenta 17 cargos criminales en una corte federal de California, incluyendo homicidio y tráfico de drogas. De acuerdo con el WSJ, las autoridades estadounidenses negociaron previamente con él, recordándole la captura de sus cómplices y la incautación de millones de dólares en bienes, antes de proceder a esposarlo y trasladarlo a Estados Unidos, donde ya se ha declarado inocente.
El caso no solo ha reavivado las tensiones diplomáticas entre ambos países sobre la actuación de agentes extranjeros en México, sino que también ha puesto en entredicho la narrativa oficial mexicana y la transparencia con la que se manejan las detenciones de alto perfil vinculadas al crimen organizado internacional.






