La Fiscalía General de la República informó avances clave sobre el descarrilamiento del Tren Interoceánico, ocurrido el 28 de diciembre de 2025 en Oaxaca, accidente que dejó 14 personas fallecidas y decenas de heridos. La investigación, encabezada por la fiscal Ernestina Godoy, establece que el exceso de velocidad fue la causa principal del siniestro.
De acuerdo con los peritajes oficiales, el tren circulaba por encima de los límites permitidos en distintos tramos. La FGR descartó fallas estructurales y centró la responsabilidad en la operación, lo que ya derivó en acciones penales.
La FGR detalló que, en el tramo donde ocurrió el descarrilamiento, el Tren Interoceánico avanzaba a 65 km/h, pese a que la velocidad máxima autorizada era de 50 km/h. La diferencia de 15 km/h resultó determinante en una zona de riesgo operativo.
Especialistas señalan que en el transporte ferroviario pequeñas variaciones de velocidad pueden comprometer la estabilidad. Este dato refuerza la hipótesis de una conducción fuera de protocolo.
La caja negra reveló que, en tramos rectos, el tren alcanzó hasta 111 km/h. El límite permitido en esas zonas era de 70 km/h, lo que confirma un patrón de conducción irregular.
Estos registros muestran que el exceso de velocidad no fue aislado. Para la FGR, esta conducta elevó de forma consciente el riesgo para pasajeros y tripulación.
Los peritajes descartaron daños en rieles, balasto, durmientes y material rodante. La infraestructura ferroviaria se encontraba en condiciones adecuadas al momento del accidente.
Este hallazgo elimina la hipótesis de una falla técnica y concentra la investigación en el factor humano y en los controles de supervisión.
La FGR ejerció acción penal contra los operadores del tren por violar la normatividad ferroviaria. Se les imputa responsabilidad dolosa al asumir el riesgo de exceder los límites de velocidad.
El caso podría sentar un precedente en materia de seguridad ferroviaria y responsabilidad penal en México.
La fiscalía continúa analizando testimonios, documentos internos y el registro completo del sistema electrónico del tren. El objetivo es determinar si existieron fallas adicionales de supervisión.
Víctimas del descarrilamiento del Tren Interoceánico, irregularidades financieras y corrupción.
Las autoridades subrayan que el esclarecimiento total del caso es clave para prevenir nuevas tragedias en el Tren Interoceánico. (ADN 40).






