Testigo fiel
Por: Jesús Torres
Las elecciones locales del pasado domingo en Tabasco dejaron un mal sabor de boca a todos y lo que es peor, cuando se pensaba que los fraudes electorales eran cosa del pasado con este gobierno del llamado “cambio verdadero”, resulta que las prácticas antidemocráticas, como la coacción del voto y el desvío del dinero público a las campañas, siguen vigentes en el estado.
No por nada la candidata a la alcaldía de Centro del PVEM-PAN, Rosalinda López Hernández denunció que el gobierno del perredista, Arturo Núñez utilizó cerca de 500 millones de pesos del erario para favorecer al abanderado del PRD, Gerardo Gaudiano Rovirosa.
De ahí que la contendiente lo haya calificado como el operador político más sucio que tiene México en estos momentos.
Nunca como antes, el gobernador unió a la mayor parte de los partidos políticos, pero en su contra, y lo que es peor, acusado por los candidatos de oposición de ser el responsable del fraude electoral en el municipio de Centro.
La sospecha que Núñez tenía metida las manos en la elección se dio incluso desde que circuló en redes sociales un video donde se observa y se escucha al Subsecretario de Desarrollo Agropecuario del Gobierno de Arturo Núñez, el perredista, Ovideo Chablé Martínez de Escobar de estar operando a favor de un candidato.
El caso provocó inmediatamente el cese del hoy ex funcionario, el cual se encuentra en manos de las Contraloría del estado quien determinará si procede una sanción administrativa o lo turna a la Fiscalía estatal para que se le castigue.
Después vino lo que todos ya sabemos, en el Centro muchos electores el domingo por la mañana se toparon con la sorpresa que en el lugar donde iban a votar habían montones de tierra, los cuales según testimonios, fueron colocados con volteos a eso de la una de la madrugada.
Y no sólo eso, el marcado ausentismo de funcionarios de casillas, también abonó a la sospecha que algo andaba mal, pues no sólo retrasó por varias horas la votación sino que quienes tuvieron que hacerse cargo de las casillas no estaban capacitados para esa función.
Ya por la tarde, al cierre de la votación, cuando se hizo el conteo y colocación de las sabanas con los resultados por secciones, en muchos lugares donde se instalaron las casillas se fue la luz, los reportes de apagones iban y venían.
Lo más grave fue cuando se supo que mucha de la paquetería electoral se había dejado abandonada a su suerte, debido a que personal del Instituto Electoral y de Participación Ciudadana (IEPECT) no acudían a recogerlas.
Ya para rematar, el Programa de Resultados Preliminares (PREPET) que entraría en operación a las 20:00 horas lo vino a hacer hasta pasada la media noche, alimentando aún más la sospecha del fraude electoral.
¿A quien convenía que todo esto pasara? No creo que a los partidos PRI, PVEM, PAN, Morena, Encuentro Social o Nueva Alianza.
El hecho es que la elección en el municipio de Centro se va a resolver en los tribunales electorales, eso ni duda cabe. El pleito apenas comienza.